El conflicto en FATE sumó un nuevo capítulo. Trabajadores despedidos denunciaron que la planta de Virreyes, en San Fernando, continúa cerrada a pesar de la conciliación obligatoria dictada por las autoridades nacionales y bonaerenses.
La resolución oficial establecía retrotraer la situación al momento previo al conflicto, lo que incluía permitir el ingreso del personal y reanudar la actividad. Sin embargo, según el gremio, eso no ocurrió.
Puertas cerradas y reclamo sindical
Desde el lugar, el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), Alejandro Crespo, afirmó que los operarios se presentaron a cumplir tareas pero encontraron la fábrica cerrada.
El dirigente sostuvo que no hubo ausentismo por parte de los empleados y que la empresa incumple lo dispuesto en la conciliación. Además, reclamó la inmediata puesta en marcha de la producción y una propuesta concreta para garantizar la continuidad laboral de las familias afectadas.
Asambleas y presión durante la conciliación
Los representantes sindicales confirmaron que mantendrán asambleas y presencia en la puerta del establecimiento mientras dure el período de conciliación. También pidieron la intervención activa de las autoridades laborales para constatar si la empresa está cumpliendo con la resolución vigente.
El conflicto se da luego del anuncio de cierre productivo y de los despidos masivos, que generaron preocupación en todo el sector industrial.
Impacto más allá de la planta
Aunque la fábrica está ubicada en el conurbano, el caso repercute en la provincia y en ciudades como La Plata, donde el sector automotor y comercial sigue de cerca la situación de la industria del neumático.
La continuidad del conflicto podría afectar la cadena de abastecimiento y profundizar el debate sobre el rumbo productivo en un contexto de apertura comercial y presión sobre la industria nacional.
Por ahora, la conciliación obligatoria sigue vigente. Sin embargo, el desacuerdo sobre su cumplimiento mantiene la tensión abierta.


