El costo de la construcción volvió a acelerarse en La Plata y el panorama para desarrolladores y contratistas se ajusta cada vez más. Con insumos que aumentan por encima de la inflación mensual y una demanda que no termina de consolidarse, los márgenes de rentabilidad se achican y el sector entra en una etapa de mayor cautela.
De acuerdo a referentes del mercado local, el incremento en materiales clave como hierro, cemento y aberturas impacta de lleno en el presupuesto de obras privadas. A eso se suman subas en mano de obra y gastos indirectos, lo que obliga a recalcular permanentemente los valores de venta.
Materiales en alza y precios que corren detrás
El índice del costo de la construcción muestra variaciones mensuales que complican la planificación. En la práctica, muchos desarrolladores trabajan con presupuestos que pierden vigencia en pocas semanas.
En La Plata, donde el movimiento inmobiliario depende en gran parte de pequeños y medianos inversores, la volatilidad genera freno en nuevos proyectos. Algunos optan por avanzar por etapas y otros directamente postergan lanzamientos hasta tener mayor previsibilidad.
Menor rentabilidad y cambios en la dinámica del mercado
Con valores de venta que no siempre acompañan el ritmo de los costos, la rentabilidad se reduce. El margen entre lo que cuesta construir y el precio final del metro cuadrado se estrecha, especialmente en zonas donde la demanda es más sensible al precio.
En barrios en expansión como Gonnet, City Bell o Villa Elisa, el impacto se siente con fuerza. Allí, muchos emprendimientos apuntan a un público de clase media que evalúa cada decisión en función del contexto económico general.
El factor crédito y la expectativa económica
La falta de crédito hipotecario accesible también limita la recuperación plena del sector. Sin financiamiento a largo plazo, gran parte de las operaciones se concretan con ahorro previo o esquemas de pago en cuotas durante la obra.
Desde el sector constructor advierten que, si bien hay interés en invertir en ladrillos como refugio de valor, la combinación de costos altos y consumo moderado obliga a ajustar estrategias. El escenario nacional, con un programa económico enfocado en estabilizar la macroeconomía, todavía no logra traducirse en un repunte sostenido en la actividad local.
Una actividad clave para la economía platense
La construcción es uno de los motores históricos de empleo en La Plata y la región. Cada obra moviliza albañiles, arquitectos, ingenieros, corralones y proveedores de servicios.
Cuando los márgenes se achican y la inversión se ralentiza, el impacto no queda solo en los desarrolladores: se extiende a toda la cadena productiva. El desafío para el sector será sostener la actividad en un contexto donde cada punto porcentual en los costos puede definir la viabilidad de un proyecto.


