Lunes 9 de marzo de 2026
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Consumo en retroceso: las ventas de comercios pymes cayeron 5,6% en febrero y ya suman diez meses en baja

El consumo minorista continúa mostrando señales de debilidad en la economía argentina. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en comercios pymes registraron en febrero una caída interanual del 5,6% a precios constantes, acumulando diez meses consecutivos en terreno negativo.

El informe, elaborado a partir de un relevamiento a 1.181 comercios de todo el país entre el 1 y el 6 de marzo, también señala que en la comparación mensual se registró una suba del 2,6% respecto a enero, aunque ese repunte responde en gran medida al impacto estacional del inicio del ciclo lectivo.

De esta manera, el indicador acumula una retracción del 5,2% en el primer bimestre de 2026, un dato que refleja que el consumo interno todavía no logra consolidar una recuperación sostenida.

El regreso a clases sostuvo parte de la actividad

Desde CAME explicaron que la mejora registrada frente a enero estuvo vinculada principalmente al movimiento comercial que genera el comienzo de las clases, con mayor demanda de útiles escolares, mochilas, indumentaria y calzado para uso escolar.

Sin embargo, ese impulso estacional no alcanzó para revertir el deterioro del mercado interno. En enero las ventas habían retrocedido 4,2%, por lo que el balance del inicio de 2026 continúa siendo negativo.

En ese contexto, los hogares reorientaron el gasto hacia productos esenciales y artículos vinculados a la educación, postergando consumos considerados no prioritarios.

Consumo selectivo y presión sobre los márgenes

El relevamiento también confirma un cambio en el comportamiento de los consumidores. Frente a ingresos ajustados, las compras se realizan con mayor planificación y se priorizan promociones, descuentos y opciones de financiamiento.

Al mismo tiempo, los comerciantes advierten que la caída de ventas no es el único problema que enfrentan. A la menor demanda se suman costos operativos elevados y presión tributaria, factores que impactan directamente sobre la rentabilidad de los locales.

En ciudades como La Plata y el Gran La Plata, donde el comercio minorista cumple un rol central en la actividad económica barrial, la retracción del consumo se traduce en menor circulación en centros comerciales y galerías, especialmente fuera de los rubros vinculados a la canasta básica.

Caídas generalizadas en casi todos los rubros

El informe sectorial de CAME muestra que seis de los siete rubros relevados registraron caídas interanuales en febrero.

Las bajas más pronunciadas se dieron en:

  • Bazar y decoración: -14,4%
  • Perfumería: -10,7%
  • Alimentos y bebidas: -8,7%

En el caso de alimentos, los comerciantes señalaron que el aumento de precios en productos clave, como carnes y lácteos, redujo el volumen de compra por parte de los consumidores.

El rubro textil e indumentaria también mostró una caída significativa del 7,4%, aunque parte de la actividad se sostuvo gracias a la venta de uniformes escolares.

En calzado y marroquinería, la baja fue más moderada (-1,1%), impulsada por la demanda de mochilas y calzado escolar.

Por su parte, ferretería y materiales eléctricos retrocedieron 0,3%, con una demanda concentrada principalmente en artículos de reparación y mantenimiento.

La única excepción fue el sector farmacia, que logró un leve crecimiento del 0,3% interanual, sostenido por el carácter esencial de sus productos y el peso de las ventas vinculadas a obras sociales.

Comercios entre la cautela y la incertidumbre

El relevamiento también midió la percepción de los comerciantes sobre la evolución de sus negocios.

El 52,6% de los propietarios indicó que la situación se mantuvo estable respecto a febrero del año pasado, aunque ese porcentaje cayó seis puntos frente a la medición de enero.

En paralelo, el 38,8% aseguró que sus ventas empeoraron, lo que evidencia una ampliación del grupo de comerciantes que perciben un deterioro en la actividad.

Expectativas moderadas para los próximos meses

De cara al futuro, el panorama aparece dividido.

  • 46,6% cree que la situación económica se mantendrá sin cambios
  • 42,9% espera una mejora
  • 10,5% anticipa un empeoramiento

En materia de inversiones predomina la cautela. El 57,6% de los comerciantes considera que el contexto actual no es adecuado para invertir, mientras que un 15,5% lo ve como una oportunidad y un 26,9% aún no tiene una posición definida.

Para el sector pyme, la posibilidad de una recuperación dependerá principalmente de dos factores: la recomposición del poder adquisitivo de los salarios y una mayor previsibilidad en los costos de reposición.

Hasta que esas variables se estabilicen, el comercio minorista seguirá transitando un escenario marcado por consumo selectivo, márgenes ajustados y ventas que aún no logran recuperarse.

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