Las negociaciones salariales entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias volvieron a fracasar y el conflicto quedó al borde de un paro de colectivos que podría impactar de lleno en el Área Metropolitana de Buenos Aires y también en ciudades clave del interior bonaerense, como La Plata.
La falta de acuerdo en la paritaria profundizó el malestar en el gremio, que reclama una recomposición salarial acorde a la inflación y advierte que los ingresos actuales quedaron desfasados frente al costo de vida. Sin avances concretos, la posibilidad de una medida de fuerza empieza a ganar peso.
Negociaciones estancadas y reclamo salarial
El último encuentro entre las partes volvió a cerrar sin resultados. Desde la UTA señalaron que las propuestas presentadas por las empresas no alcanzan a cubrir la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses. El reclamo apunta a un salario básico que permita sostener el ingreso real de los choferes frente a la suba de precios.
Del lado empresario, el argumento se repite: aseguran que el sistema atraviesa una situación financiera delicada, con costos en alza y un esquema de subsidios que no logra equilibrar las cuentas. Esa tensión mantiene trabada la negociación y acerca el conflicto a una instancia de mayor confrontación.
Impacto directo en el AMBA y la región platense
Un eventual paro tendría consecuencias inmediatas para millones de usuarios que dependen del transporte público para trabajar y estudiar. En el AMBA, el servicio de colectivos es clave para la movilidad diaria, mientras que en La Plata y su región el impacto también sería significativo, especialmente en horarios pico.
La posibilidad de una interrupción del servicio vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sistema de transporte y su dependencia de acuerdos salariales que se renegocian en un contexto económico cada vez más ajustado.
Expectativa por una definición oficial
Por ahora, el gremio mantiene el estado de alerta y no descarta avanzar con una medida de fuerza si no hay una propuesta superadora en las próximas horas. El Gobierno nacional, que actúa como mediador a través del área laboral, sigue de cerca el conflicto para evitar un paro que complique la agenda social y económica.
Mientras tanto, usuarios y autoridades locales observan con preocupación un escenario que amenaza con paralizar el transporte y sumar un nuevo foco de conflicto en un contexto de inflación alta y creciente malestar social.


