El sistema de emergencias médicas de clínicas y sanatorios privados de La Plata atraviesa un momento de fuerte crisis. La falta de profesionales para cubrir guardias, sumada a una demanda creciente de pacientes, empieza a impactar directamente en la atención y ya genera alertas dentro del propio sector sanitario. Las salitas y CAPS no están agenas a esta situación.
Actualmente, en la ciudad funcionan apenas una docena de guardias externas en instituciones privadas, un número que, según reconocen referentes médicos, enfrenta dificultades cada vez mayores para sostenerse.
La consecuencia empieza a notarse en situaciones cotidianas. Un caso reciente ilustra el problema: una mujer con dolor abdominal intenso acudió un sábado por la noche a un reconocido sanatorio de barrio norte. En la guardia le informaron que había un solo médico disponible y que la atención estaba reservada exclusivamente para cuadros graves. Recibió un analgésico y debió regresar a su casa.
Detrás de escenas como esa aparece un fenómeno que preocupa a clínicas, profesionales y pacientes: cada vez hay menos médicos dispuestos a cubrir guardias.

Guardias que se cierran y servicios al límite
El presidente del Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires Distrito I, Jorge Mazzone, advirtió recientemente que algunas guardias directamente dejan de funcionar por falta de profesionales.
“Hay guardias que se están cerrando porque no hay médicos para cubrirlas. Cuando eso ocurre, la demanda se traslada a otros servicios y eso genera una sobrecarga en las que permanecen abiertas”, explicó.
La escasez llega a tal punto que, en algunos casos, jefes de servicio o médicos de mayor jerarquía terminan cubriendo turnos que antes ocupaban profesionales más jóvenes.
El triage y la atención solo para urgencias
Frente a la saturación del sistema, muchos centros de salud comenzaron a restringir la atención mediante el sistema de triage, que clasifica a los pacientes según la gravedad del cuadro.
El esquema se divide en tres niveles:
- Rojo: urgencia grave
- Amarillo: urgencia intermedia
- Verde: consulta leve o no urgente
Según fuentes del sector privado de salud en la ciudad, entre el 80% y el 90% de las consultas en guardias correspondían a códigos verdes. Esa sobredemanda obligó a reorganizar el funcionamiento.
“Hoy muchas guardias solo atienden amarillo o rojo. Los casos leves se derivan o directamente se recomienda resolverlos por otras vías”, explicó una fuente médica del sistema privado.
Sueldos que no alcanzan y guardias múltiples
El factor económico aparece como una de las principales causas del problema.
Actualmente, una guardia médica de 24 horas en el sector privado puede pagarse entre 300.000 y 400.000 pesos, dependiendo del sanatorio y la modalidad de contratación. En otros casos, el ingreso depende de la cantidad de pacientes atendidos.
En ese esquema, cada consulta deja al profesional alrededor de 14.000 pesos, aunque muchas veces ese monto se cobra hasta tres meses después, cuando la obra social liquida la prestación.
El resultado es un sistema que obliga a muchos médicos a trabajar en tres o cuatro sanatorios distintos para completar ingresos.
“El problema es simple: la demanda es muy grande y la oferta de médicos es muy chica”, resumió Néstor Porras, titular de la Federación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires (Fecliba).
Demoras para turnos y más presión sobre las guardias
Otro factor que alimenta el colapso es la dificultad para conseguir turnos con especialistas. En algunos casos, la espera puede superar los dos meses, lo que empuja a muchos pacientes a acudir directamente a las guardias.
A eso se suman consultas administrativas o de baja complejidad, como la búsqueda de recetas médicas o certificados laborales.
El resultado es un sistema que termina funcionando como la puerta de entrada para problemas que deberían resolverse en consultorios programados.
Cambio generacional en la profesión
Dentro del sector también señalan un cambio en el perfil de los profesionales jóvenes.
Según explican referentes de clínicas privadas, cada vez menos médicos están dispuestos a realizar guardias prolongadas, que implican jornadas de 24 horas fuera del hogar.
A la vez, muchos optan por especialidades con mayor rentabilidad o mejores condiciones laborales, como anestesiología u otras prácticas médicas con honorarios más altos.
“El médico joven busca otro equilibrio entre trabajo y vida personal”, explican en el sector.
Un problema adicional: la falta de camas
Incluso cuando el paciente logra ser atendido en la guardia, aparece otra dificultad frecuente: la disponibilidad de camas para internación.
“Muchas veces se puede atender al paciente, pero después no hay lugar en el sanatorio para internarlo”, advirtió una fuente médica consultada.
El debate también llegó al Concejo Deliberante
En paralelo a las dificultades del sistema privado, la discusión sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario también se trasladó al Concejo Deliberante de La Plata.
El bloque de La Libertad Avanza presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo municipal detalle cómo están funcionando los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), conocidos como salitas sanitarias.

La iniciativa, impulsada por la concejala Florencia Barcia, solicita información sobre:
- cantidad de profesionales y especialidades en cada CAPS
- funcionamiento de guardias y servicios de enfermería
- sistema de turnos
- campañas de prevención previstas para 2026
- estado de infraestructura, equipamiento y seguridad
El rol clave de la atención primaria
Desde la oposición sostienen que fortalecer la red de atención primaria es fundamental para evitar el colapso de hospitales y guardias.
“Los CAPS están diseñados para resolver consultas que no revisten gravedad inmediata. Son esenciales para reducir la presión sobre los servicios de emergencia”, planteó Barcia en los fundamentos del proyecto.
Según la edil, el sistema de salud provincial atraviesa una crisis estructural vinculada a la falta de recursos, infraestructura y personal, lo que obliga a muchos vecinos a recurrir a guardias saturadas.
En ese contexto, el pedido de informes busca conocer cuántos profesionales trabajan en cada centro de salud y con qué recursos cuentan para atender a los vecinos de los distintos barrios de La Plata.
Un sistema bajo presión
La combinación de guardias con menos médicos, alta demanda de pacientes y dificultades en la atención primaria empieza a configurar un escenario delicado para la ciudad.
En el sector sanitario advierten que, si no se corrigen las condiciones laborales y no se refuerza la red de atención primaria, la presión sobre el sistema podría profundizarse en los próximos meses, con más servicios funcionando al límite.


