La expresidenta declaró en el marco de la causa Cuadernos, denunció campañas mediáticas y acusó a jueces y fiscales de “mafiosos”. Aseguró que la crisis social y económica terminará imponiéndose sobre la política.
Cristina Kirchner se presentó este martes en los tribunales federales de Retiro para prestar declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal N°7. La audiencia comenzó a las 9 y se extendió por poco más de una hora. La exmandataria se negó a responder preguntas y utilizó su exposición para cuestionar el proceso judicial y denunciar persecución política.
El eje de sus críticas
Durante su intervención, Cristina afirmó que concurrió “en calidad de detenida” y que cumple “una muy injusta condena” en referencia al expediente Vialidad. Señaló que fue condenada por delitos que “nunca” pudo haber cometido y acusó al fallecido juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli de ser “mafiosos” que chantajearon empresarios con detenciones masivas.
La frase más resonante
“Me puedo morir presa, pero créanme que esto se va a terminar”, expresó la exjefa de Estado, al tiempo que vinculó su situación judicial con la crisis social. “Más allá de lo que puedan lograr con campañas mediáticas y de redes, el estómago necesita proteínas y alimentos para funcionar”, agregó, en alusión a la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de la población para afrontar gastos básicos.
La militancia presente
La declaración se produjo en medio de un fuerte operativo de seguridad y con la presencia de militantes en las inmediaciones de Comodoro Py. Cristina también cuestionó al presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por el agravamiento de la crisis económica. Su defensa había intentado sin éxito anular la citación, que finalmente se concretó con presencialidad obligatoria.


