Cristina Fernández de Kirchner recibió el alta médica este sábado en el Sanatorio Otamendi, tras más de dos semanas de internación por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada. La exmandataria continuará su recuperación en su domicilio, bajo seguimiento de su equipo médico personal
El Sanatorio Otamendi confirmó este sábado 3 de enero de 2026 que Cristina Fernández de Kirchner finalizó su internación luego de haber sido intervenida quirúrgicamente por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio.
El parte médico, firmado por la Dra. Marisa Lanfranconi, detalló que previamente se le retiró el drenaje peritoneal y que la paciente pasó a tratamiento antibiótico vía oral.
“Informamos que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner finalizó su internación por su cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”, señala el comunicado oficial.
Recuperación en su domicilio
La exmandataria se trasladó a su domicilio de San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires, donde continuará con el tratamiento médico y será monitoreada por su equipo personal.
Allí también cumple prisión domiciliaria tras la condena a seis años en la causa Vialidad, lo que agrega un componente político y judicial a su situación de salud.
Reacciones en redes sociales
En la red social X (ex Twitter), dirigentes y militantes kirchneristas compartieron mensajes de alivio y apoyo, celebrando la evolución favorable de la expresidenta.
La Cámpora difundió imágenes y mensajes destacando la fortaleza de Cristina y agradeciendo las muestras de solidaridad recibidas durante su internación.
Al mismo tiempo, opositores remarcaron el contexto judicial que atraviesa, vinculando su recuperación con el cumplimiento de la condena en su domicilio.
Esperan definiciones
La noticia del alta se produce en medio de la feria judicial de enero, donde se esperan definiciones sobre distintos pedidos de su defensa ante el Tribunal Oral Federal N° 2.
La evolución de su salud y su permanencia en prisión domiciliaria mantienen en vilo tanto a la dirigencia política como a la opinión pública, en un inicio de año marcado por tensiones en el escenario nacional.


