Cristina Fernández de Kirchner repudió el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela y advirtió sobre un “precedente peligroso” para la región. La ex presidenta denunció que detrás de la operación impulsada por Donald Trump no hay defensa de la democracia, sino intereses económicos vinculados al petróleo.
La madrugada del 3 de enero de 2026 marcó un punto de quiebre en la política regional. Estados Unidos ejecutó un ataque militar a gran escala contra objetivos estratégicos en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación, bautizada como Resolución Absoluta, fue anunciada por el propio presidente Donald Trump y generó un inmediato rechazo internacional. Según reportes, el operativo duró poco más de dos horas y dejó decenas de muertos y heridos.
La reacción de Cristina Kirchner
La ex presidenta argentina y actual titular del PJ nacional, Cristina Fernández de Kirchner, utilizó la red social Xpara expresar su repudio. “Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, escribió .
Cristina sostuvo que la acción norteamericana no busca defender valores democráticos ni combatir el narcotráfico, sino apropiarse de la mayor reserva mundial de petróleo. Además, denunció una violación al Derecho Internacional y recordó antecedentes históricos de intervenciones estadounidenses en América Latina, como la Doctrina Monroe y el “Gran Garrote”.
Repercusiones en X y en la política regional
En la red social X, el mensaje de Cristina generó miles de interacciones y se convirtió en tendencia bajo etiquetas como #NoEsDemocraciaEsPetróleo y #Venezuela. Mientras sectores kirchneristas respaldaron su postura, usuarios críticos señalaron que la ex mandataria “defiende a Maduro”.
En el plano regional, la condena de Cristina se sumó a la de otros líderes latinoamericanos que denunciaron la operación como un “secuestro ilegal” y un precedente geopolítico grave. En contraste, el presidente argentino Javier Milei celebró la acción de Trump, profundizando la grieta política interna.
Un conflicto que trasciende fronteras
El ataque estadounidense no solo reconfigura el mapa político de Venezuela, donde Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina tras la captura de Maduro, sino que también tensiona las relaciones diplomáticas en América Latina. Para Colombia, país vecino, la operación generó alarma por sus efectos inmediatos en la frontera.
La postura de Cristina Kirchner, en este contexto, busca marcar distancia de la narrativa estadounidense y reafirmar una visión crítica sobre las intervenciones militares en la región. Su repudio, cargado de referencias históricas y geopolíticas, se inscribe en la disputa por el relato sobre soberanía y recursos estratégicos.


