El final de 2025 llega con un clima político marcado por la mirada hacia 2027. Javier Milei aparece fortalecido en los últimos relevamientos, que lo muestran con ventaja en intención de voto y con un escenario favorable para la reelección. La reciente recopilación de diez encuestas que reflejan cómo se ordena la competencia: el oficialismo capitaliza su triunfo legislativo y la oposición busca recomponer su estrategia con Axel Kicillof como principal referente. La fotografía de fin de año instala la disputa por la Rosada en el centro de la agenda pública.
El envión de Javier Milei tras el triunfo oficialista en las legislativas de octubre lo deja bien posicionado para su objetivo inmediato: la reelección en 2027. Una decena de estudios recientes—relevados por Clarín—muestran ventaja del oficialismo en intención de voto por espacio y competitividad del Presidente en escenarios por candidato, además de medir apoyo a un nuevo mandato y explorar pisos/techos de imagen, incluso con proyecciones simbólicas hacia “Karina 2031”
Los estudios coinciden en que La Libertad Avanza se ubica en primer lugar en intención de voto por espacio. El resultado de las legislativas y la narrativa de reformas económicas consolidan al oficialismo como fuerza dominante. El peronismo, con Kicillof como figura central, aparece en segundo lugar, intentando recuperar terreno y cohesión interna. Mientras tanto, el PRO y sectores del radicalismo atraviesan un proceso de redefinición que condiciona su competitividad de cara a 2027.
Intención de voto por candidato: Milei y Kicillof en el eje
Cuando la medición se centra en nombres propios, Milei lidera la mayoría de los escenarios de primera vuelta. Su figura concentra apoyos que lo colocan en posición de disputar con ventaja. Kicillof emerge como el contrapeso opositor más sólido, capaz de ordenar al peronismo y tensionar el clivaje nacional. Otros dirigentes del PRO y la UCR aparecen en un segundo plano, con márgenes menores y sin una estrategia clara de alianzas que les permita escalar posiciones.
Reelección presidencial: apoyo y expectativas
Las encuestas también indagan sobre la posibilidad de un nuevo mandato. Según Poliarquía, el 41% de los consultados apoyaría la reelección de Milei en 2027, mientras que un 42% evalúa positivamente la primera mitad de su gestión. Además, la mitad de los encuestados espera que 2026 sea un año mejor para el país, lo que refuerza las expectativas de continuidad. El oficialismo ya instala la idea de un proyecto a largo plazo, mientras la oposición busca alternativas para frenar esa narrativa.
Piso, techo y “Karina 2031”
Los relevamientos incluyen estimaciones de piso y techo electoral para Milei, útiles para proyectar escenarios de primera y segunda vuelta. Algunas consultoras incluso midieron la imagen de Karina Milei, explorando la hipótesis simbólica de una eventual candidatura en 2031. Aunque se trata más de un ejercicio de laboratorio que de una posibilidad inmediata, refleja la centralidad de la familia Milei en la construcción política libertaria y la transferencia de capital simbólico dentro del espacio.
Lo que viene: economía, alianzas y territorio
El futuro inmediato estará marcado por tres vectores principales. La economía y el bienestar social serán determinantes para sostener la ventaja oficialista. La arquitectura de alianzas, tanto en el oficialismo como en la oposición, definirá la oferta electoral y la fragmentación del voto. Finalmente, el territorio jugará un papel clave: la disputa bonaerense con Kicillof y la expansión libertaria en provincias serán factores decisivos para convertir el clima de opinión en votos efectivos.
Metodologías y cautelas
Las diez encuestas recopiladas por Clarín utilizan metodologías diversas, desde relevamientos telefónicos hasta sondeos online, con márgenes de error que obligan a leer los resultados con cautela. Son una foto de fin de año que muestra ventaja oficialista, pero la película puede cambiar rápidamente según la evolución económica, los conflictos políticos y las demandas sociales. La triangulación de datos y la comparación con series históricas resultan esenciales para comprender la dinámica electoral que se avecina.


