Hugo David Castillo, señalado como el cerebro de “La Banda del Millón”, fue procesado con prisión preventiva y trasladado al penal de Melchor Romero, donde ya están alojados sus hijos y otros 19 integrantes de la organización. La Justicia le prohibió el uso de celulares y acceso a Internet, reforzando el aislamiento de la banda dentro del sistema penitenciario bonaerense.
El juez de Garantías N°1 de San Isidro, Ricardo Costa, dictó prisión preventiva contra Hugo David Castillo, considerado el líder y organizador de la banda que protagonizó violentos atracos en el Conurbano bonaerense. La investigación lo vincula con múltiples robos cometidos con extrema violencia, donde las víctimas fueron golpeadas y sometidas a torturas.
Además, se le atribuyen dos homicidios ocurridos en San Isidro, lo que refuerza la gravedad de la acusación. Su última detención se produjo tras un asalto en una vivienda de Martínez, hecho que precipitó la decisión judicial.
Traslado y condiciones de detención
Castillo fue trasladado a la Unidad 61 del penal de Melchor Romero, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense. Allí ya se encuentran alojados dos de sus hijos, también procesados como líderes de la organización. La Justicia dispuso medidas estrictas: prohibición absoluta de celulares, dispositivos electrónicos y acceso a Internet.
El objetivo es evitar que la banda continúe operando desde prisión, una práctica que en otros casos ha demostrado ser difícil de controlar.
Balance de la investigación
Con la caída de Castillo, ya son 20 los integrantes de la organización criminal detenidos. La magnitud del operativo judicial y policial refleja la importancia de desarticular una estructura que se había consolidado en distintos puntos del Conurbano. La estrategia de incomunicación tecnológica busca cortar cualquier intento de coordinación desde el interior de las cárceles, debilitando la capacidad de la banda para seguir activa.
Punto de inflexión
La detención de Hugo David Castillo marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en la provincia de Buenos Aires. No solo se trata de un golpe a la estructura de “La Banda del Millón”, sino también de un desafío para el sistema penitenciario: garantizar que las cárceles no se conviertan en centros de operaciones criminales. La prohibición de celulares y dispositivos electrónicos es una medida firme, aunque la experiencia demuestra que el control tecnológico en los penales bonaerenses sigue siendo una batalla constante.


