En vísperas del debate de la reforma laboral en Diputados, la Casa Rosada confirmó que aplicará descuentos salariales a los empleados públicos que se sumen a la huelga convocada por la CGT. La medida busca desalentar la protesta, mientras los gremios ratifican la movilización y anticipan un nuevo choque con el oficialismo.
La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó al cuarto paro general contra el Gobierno de Javier Milei, en rechazo a la reforma laboral que impulsa el oficialismo. La medida de fuerza coincidirá con la discusión del proyecto en la Cámara de Diputados, tras haber obtenido media sanción en el Senado.
La respuesta oficial: “quien no trabaje, no cobra”
Fuentes de Casa Rosada confirmaron que se descontará la jornada a los estatales que adhieran al paro. “El derecho a huelga está garantizado, pero también el derecho del empleador a no pagar a quien no venga a trabajar”, señalaron voceros oficiales. El Gobierno busca así desincentivar la protesta y marcar un límite frente a los sindicatos.
Los gremios ratifican la medida y preparan movilización
Lejos de retroceder, los sindicatos ratificaron la convocatoria y anunciaron que acompañarán la huelga con una movilización al Congreso el mismo día del debate. Desde ATE y otras organizaciones se anticipa una fuerte presencia en las calles, en un clima de tensión política y social.
Una semana caliente en el Congreso
El paro nacional y la decisión del Gobierno de descontar el día a los estatales se inscriben en una semana clave para la administración Milei. La discusión de la reforma laboral promete ser uno de los capítulos más intensos de la relación entre el Ejecutivo y las centrales obreras, con impacto directo en la gobernabilidad y en la agenda legislativa.


