Durante 2025, el mercado de alquileres en La Plata mostró un dinamismo particular: si bien los precios crecieron, lo hicieron a un ritmo sensiblemente menor que la inflación general y muy por debajo de lo observado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Un informe de la Subsecretaría de Atención a Inquilinos de La Plata revela que, entre mediados de 2024 y diciembre del año pasado, los valores de oferta de alquileres en la ciudad aumentaron alrededor de 21% en términos reales (es decir, teniendo en cuenta la inflación). Ese crecimiento, aunque notable para el bolsillo de los platenses, se mantiene por debajo del incremento general de precios de la economía nacional en 2025, que cerró en torno al 31,5% según el INDEC.
Contraste con el AMBA y el contexto económico
Este comportamiento local con ligera desaceleración contrasta con lo ocurrido en el AMBA, donde los alquileres registraron aumentos que superaron el 70% en el mismo período. Esa diferencia pone en evidencia cómo, más allá de compartir tendencia de suba, la velocidad de crecimiento de los precios de alquiler no fue homogénea en todo el Gran Buenos Aires.
La caída relativa en La Plata también refleja la dinámica post-pandemia del mercado inmobiliario: la oferta de viviendas disponibles se ha mantenido más activa que en otras regiones, lo que alivió un poco la presión sobre los precios. En paralelo, una mayor oferta de alquileres temporarios y de corta duración contribuyó a que el mercado no alcanzara los niveles de encarecimiento observados en CABA y el Conurbano.
Segmentos y tipos de inmuebles
El relevamiento municipal indica que los aumentos no fueron uniformes dentro de la ciudad. Los monoambientes y departamentos de un dormitorio, que representan una parte significativa de la oferta urbana, mantuvieron incrementos por debajo de la inflación. En cambio, las viviendas más grandes, como casas o unidades de dos dormitorios, mostraron subas más pronunciadas aunque igualmente moderadas frente a otros mercados urbanizados.
El precio promedio de oferta para alquileres residenciales al cierre de 2025 rondó los $499.000 mensuales, con variaciones según el tipo de inmueble y la ubicación dentro del partido platense.
Oficinas, locales y comercio: adaptación en marcha
No sólo las viviendas reflejaron cambios: el segmento de alquileres comerciales y de oficinas en La Plata está en proceso de redefinir su equilibrio tras los efectos de la pandemia. Según fuentes del sector, la oferta creció y se reordenó con mayor flexibilidad en contratos y precios, aunque persisten desafíos para recuperar niveles de ocupación previos a 2020.
De hecho, distintos informes sectoriales señalan que aún persisten espacios vacíos en corredores comerciales y oficinas, lo que presiona a la baja ciertos valores y obliga a propietarios y agentes a repensar estrategias de alquiler. Esto se da en un contexto donde, en parte del AMBA, los precios inmobiliarios más altos y la inflación dominante empujaron a muchos a buscar alternativas en ciudades de menor presión de mercado como La Plata.
Qué implica para alquiler y economía local
Para inquilinos platenses, la combinación de subas moderadas de alquileres con una inflación relativamente alta fue un alivio parcial, aunque la situación salarial y la capacidad de pago siguen siendo variables clave. En un escenario económico marcado por alta inflación y tensiones en el ingreso disponible, mantener la suba de alquiler por debajo del promedio general de precios ofrece un respiro en el costo de vida urbano.
Sin embargo, este equilibrio relativo no elimina la presión sobre los hogares y pequeñas empresas, que enfrentan costos crecientes de servicios, insumos y gastos fijos, y obliga a ajustar presupuestos y expectativas a corto plazo.


