La Municipalidad de La Plata presentó este fin de semana dos intervenciones vinculadas al Plan de Recuperación de Espacios Públicos, con el objetivo de rescatar lugares emblemáticos de la ciudad. Por un lado, se instaló en Plaza Italia una réplica de la Loba Capitolina, ícono de la cultura romana; y, en paralelo, se completaron las obras de restauración en el histórico Faro de la Cultura, ubicado en Tolosa.
Una loba romana en el corazón platense
El intendente Julio Alak encabezó junto a representantes de la comunidad italiana local la inauguración de la escultura de la Loba Capitolina en Plaza Italia. Se trata de una réplica de la obra que simboliza a la loba Luperca amamantando a Rómulo y Remo, fundadores míticos de Roma, cuya pieza original se conserva en los Museos Capitolinos de la capital italiana.
El emplazamiento se realizó sobre un pedestal diseñado especialmente, en el cuadrante sur de la plaza —en diagonal 74 y 77—, como parte de la remodelación integral que la Comuna ejecutó en el espacio verde.

La iniciativa respondió a un pedido de larga data de la colectividad italiana, que buscaba un símbolo que reforzara la huella cultural de sus inmigrantes en La Plata. “La Plaza Italia es un reconocimiento al rol que tuvo nuestro país en la fundación de la ciudad”, expresó el agente Consular Adjunto, Alberto Castelli, quien agradeció al Municipio por la obra.
El Faro de la Cultura volvió a brillar
En simultáneo, la Municipalidad culminó las tareas de restauración del Faro de la Cultura, ubicado en 7 y 528, en Tolosa. El espacio, que había sido diagnosticado en estado de abandono, recuperó su esplendor tras una intervención que incluyó la reparación de la pileta, la instalación de nuevas cañerías y un sistema eléctrico renovado.

Además, se incorporó tecnología LED con 53 reflectores en el interior del faro, cuatro reflectores de 500 watts en su parte superior y un sistema automatizado que recircula unos 45 mil litros de agua por hora. También se renovaron los mástiles, las banderas y se puso en valor el entorno verde del lugar.
El monumento, de unos 20 metros de altura, es considerado un símbolo de Tolosa y uno de los atractivos más representativos de la zona norte platense.
Espacios con historia y pertenencia
Las dos intervenciones no solo refuerzan la idea de recuperar patrimonio urbano sino que también buscan reconstruir vínculos con las comunidades locales que le dieron identidad a la ciudad. En el caso de Plaza Italia, se trata de un punto de encuentro tradicional con fuerte impronta inmigrante; en Tolosa, el Faro recupera su rol como espacio cultural y de referencia barrial.
En este marco, desde el Municipio remarcaron que la puesta en valor de plazas y monumentos continuará en distintos barrios de la ciudad como parte del plan integral de recuperación del espacio público.