En medio de una de las etapas más tensas de su historia reciente, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires inició la exhibición de los padrones electorales que darán marco al proceso de renovación de autoridades partidarias, en el que se dilucida si habrá una lista de unidad o una interna a todo trapo entre los principales sectores que disputan el control del peronismo provincial.
El cronograma electoral, establecido por la Junta Electoral partidaria —órgano responsable de organizar y supervisar el proceso—, arranca con la exhibición de los padrones desde el 22 hasta el 27 de enero, periodo en el que los afiliados pueden revisar su inclusión y efectuar observaciones o tachas. Tras ello, se abre una carrera contrarreloj hacia el 8 de febrero, fecha límite para presentar avales y oficializar candidaturas, y culmina con las elecciones internas programadas para el domingo 15 de marzo de 2026.
Una interna que pone en jaque la conducción del peronismo más fuerte del país
La difusión de los padrones ocurre en un contexto marcado por la tensión entre el kirchnerismo, alineado detrás de Máximo Kirchner —titular actual del PJ bonaerense— y los sectores que responden al gobernador Axel Kicillof a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Aunque durante diciembre pasado el Consejo provincial pactó la fecha de las elecciones internas, aún persiste la incertidumbre sobre si el peronismo llegará a la jornada del 15 de marzo con una lista única o con múltiples listas compitiendo. La discusión por lograr unidad —desde el kirchnerismo como desde el kicillofismo— ha ocupado buena parte de las últimas semanas, con negociaciones que dejaron ver límites en la convergencia política de fondo.
En el sector cercano a Kicillof hay esfuerzos por posicionar candidaturas propias, incluso con nombres como la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de La Plata, Julio Alak, al tope de posibles nóminas alternativas. Por su parte, en el kirchnerismo algunos referentes no descartan la posibilidad de renovar el liderazgo de Kirchner al frente del partido o impulsar figuras afines.
El padrón y la anterior batalla de afiliaciones
El debate sobre el padrón —más allá de su exposición formal— también fue un punto de fricción entre los dos bloques principales del peronismo provincial. En las últimas semanas, el sector del gobernador bonaerense avanzó con la carga de afiliaciones digitales y físicas con la intención de consolidar bases de apoyo de cara a una interna eventual, mientras que desde el kirchnerismo se reclamó que se respeten criterios de antigüedad y validación que limiten esa expansión a último momento.
Este punto no es menor: la definición de quiénes están habilitados para votar influye directamente en la correlación de fuerzas dentro de un partido que, por electorados y territorios, sigue siendo un actor central en la política provincial y nacional. La provincia de Buenos Aires concentra la mayor masa de votantes del país, y cualquier fractura o resultado de una interna peronista impactará en el mapa de alianzas y candidaturas rumbo a 2027.
Qué sigue en el cronograma
Más allá de la exhibición de padrones y la presentación de candidaturas, el calendario partidario contempla:
- Plazo para impugnaciones de listas y candidatos hasta mediados de febrero.
- Aprobación oficial de las boletas y diseño de papeletas en los días previos al comicio.
- Elecciones internas del PJ bonaerense el 15 de marzo de 2026, con inicio del escrutinio al día siguiente.
El resultado de esta interna —o de la confirmación de una lista única consensuada— repercutirá más allá de la vida orgánica del partido: define el liderazgo político en el peronismo bonaerense justo cuando se vislumbran escenarios electorales clave a nivel nacional. La provincia que aporta la mayoría de los votos al PJ no puede desconectarse del debate político que se avecina en los próximos años.


