El Partido Justicialista lanzó un duro comunicado contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno, al que acusó de seguir “las recetas del FMI” y de profundizar la precarización del trabajo. Señaló que el verdadero problema no son las leyes laborales, sino el desplome del consumo interno y los salarios pulverizados.
El PJ difundió un documento titulado “Sí al trabajo, no a la precarización laboral del FMI”, en el que expresó su “total rechazo” al rumbo económico y laboral del Gobierno. Según el partido, la iniciativa oficial “destruye el tejido productivo y el empleo formal” y expone “la verdadera cara del modelo de Milei y Caputo: un ajuste que no busca libertad, sino sumisión a recetas extranjeras que ya fracasaron”.
Las leyes laborales no son el problema
La dirigencia justicialista remarcó que “las leyes laborales no son el problema”, sino que el deterioro del mercado de trabajo responde al “desplome del consumo interno y los salarios pulverizados”. En ese sentido, advirtieron que la reforma laboral no resolverá la crisis, sino que profundizará la recesión y la pérdida de derechos.
El trasfondo político y económico
El rechazo del PJ se inscribe en un contexto de recesión profunda, caída del empleo formal y deterioro del poder adquisitivo, que la oposición compara con la crisis de 2001. Para el peronismo, la reforma laboral es parte del pliego de condiciones del FMI, y su implementación consolidaría un modelo de precarización estructural.
Lo que viene
La postura del PJ anticipa un escenario de alta conflictividad política y sindical en las próximas semanas, con gremios y organizaciones sociales alineados en el rechazo a la flexibilización laboral. El debate promete convertirse en uno de los ejes centrales de la disputa entre el oficialismo y la oposición de cara al cierre del año legislativo.


