Tras dos audiencias fallidas en Nación y Provincia, el sindicato del neumático entregó una carta en mano al mandatario bonaerense en San Isidro. Kicillof prometió “hacer todo lo posible” para reabrir la planta, pero apuntó contra el Gobierno nacional por el modelo económico que, según él, “extermina la industria nacional”. Más de 900 empleos siguen en riesgo
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) decidió llevar su reclamo directamente al gobernador Axel Kicillof, luego de que las audiencias en el Ministerio de Trabajo de la Nación y en la cartera bonaerense terminaran sin acuerdo. En un acto oficial por la entrega de móviles policiales en San Isidro, los dirigentes sindicales interceptaron al mandatario y le entregaron una nota formal exigiendo la reapertura inmediata de la planta de FATE en Virreyes, donde 920 trabajadores quedaron en la incertidumbre.
Kicillof: compromiso y acusaciones
El gobernador bonaerense aseguró que la Provincia “hará todo lo que esté a su alcance” para encontrar una salida al conflicto. Sin embargo, responsabilizó directamente al presidente Javier Milei por la crisis, señalando que la apertura indiscriminada de importaciones golpea de lleno a la industria autopartista y genera un “modelo de exterminio de la producción nacional”.
El sindicato busca respuestas concretas
Desde el SUTNA remarcaron que Kicillof se comprometió a involucrarse personalmente en la búsqueda de una solución que contemple la reapertura de la fábrica. El gremio exige que el Estado provincial utilice todas las herramientas disponibles para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo y evitar que el cierre de FATE se convierta en un precedente devastador para el sector.
3 Un conflicto que expone el modelo económico
La crisis de FATE no es un hecho aislado: refleja la tensión entre un sindicalismo que busca preservar la producción nacional y un gobierno que apuesta por la liberalización del comercio exterior. El choque entre Kicillof y Milei, con los trabajadores en el medio, expone la fragilidad de la industria argentina frente a políticas que priorizan la apertura de mercados por sobre la defensa del empleo local.


