A un año de las elecciones 2027, el escenario político se reconfigura en todos los frentes. La senadora Patricia Bullrich se lanzó a la candidatura presidencial y el bloque libertario cruye. En el peronismo, el gobernador Kicillof acelera su armado federal. Y el oficialismo busca eliminar las PASO para que la interna no explote.
Elecciones 2027: la guerra interna entre Milei y Bullrich
Las elecciones 2027 empezaron a moldear el escenario político antes de que termine octubre. Así, la senadora Patricia Bullrich se lanzó a la candidatura presidencial por convicción propia y sin esperar permiso del gobierno. Según el círculo bullrichista, Milei llegará al tramo final del mandato con menos chances que ella.
La respuesta del oficialismo fue inmediata: el titular de la Cámara de Diputados dijo ante universitarios que “el único candidato de LLA es Javier Milei”. En ese marco, el propio Presidente compartió el mensaje en sus redes sociales, avalando el cierre de filas contra la senadora. Asimismo, desde el bloque en el Senado, la aliada de Karina intentó desplazarla de la jefatura sin conseguir apoyos.
La paz armada: cómo conviven sin romperse
A principios de mes, ambas figuras sellaron una paz tensa en la Quinta de Olivos. Según el bullrichismo, el Presidente la autorizó a seguir diferenciándose en público: “le divierte lo que hace”. Sin embargo, ninguno puede cruzar una línea: si explotan, el resultado más probable es el regreso del peronismo.
Las PASO son el campo de batalla central: Bullrich las necesita para medir fuerzas y el oficialismo busca eliminarlas. Por eso la senadora también pide lugares en el gabinete como garantía, con una fecha límite fijada para este viernes. En una interna directa Milei le ganaría 30 a 8, pero ella sería más competitiva contra el peronismo en un eventual balotaje.
El peronismo toma nota y se prepara
El peronismo ya se prepara para enfrentar un escenario en el que el rival sea Bullrich y no Milei. Desde la mesa peronista advierten: si les cambian la candidatura a último momento, hay que estar preparados. Sin embargo, prefieren a Milei como rival porque así se plebiscita la gestión de gobierno.
El temor es que Bullrich capture a los desilusionados del gobierno que no quieren volver al kirchnerismo. En ese contexto, Kicillof recorre provincias radicales y del PRO para construir una base federal propia. Por otra parte, la imagen de Milei cae en provincias clave: en Jujuy pasó del 66% al 33% de aprobación.


