El ministro de Gobierno bonaerense sostuvo que reformar el sistema electoral para ganar una elección está mal y llegó a calificarlo como un delito. Cuestionó además el costo de la Boleta Única. Santilli le respondió que la reforma “va a salir” y que, si las elecciones fueran hoy, Milei ganaría.
La discusión por la eliminación de las PASO sumó un nuevo cruce entre la Provincia y la Casa Rosada. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, acusó al Gobierno de Javier Milei de impulsar el fin de las primarias con un objetivo político concreto: “Quieren evitar que la oposición se organice para que Milei sea reelecto”.
El funcionario, mano derecha de Axel Kicillof, sostuvo que modificar las reglas electorales para garantizar el triunfo de una fuerza está mal y llegó a calificarlo como un delito. También vinculó el proyecto con otros cambios impulsados por el oficialismo nacional, como la Boleta Única Papel y las iniciativas sobre el funcionamiento de los partidos políticos.
Los argumentos de Bianco contra la eliminación de las PASO
Bianco planteó que el sistema electoral argentino no presenta problemas que justifiquen una reforma de semejante magnitud. Para sostenerlo, recordó la experiencia de las elecciones bonaerenses del año pasado: se emitieron más de 8,6 millones de votos y se registraron apenas 11 infracciones a la legislación electoral.
El ministro también puso en duda el argumento económico del Gobierno nacional. Según sus cifras, organizar la elección provincial costó $85.000 millones, y una votación nacional con Boleta Única Papel duplicaría ese monto en el distrito.
Su conclusión fue que cualquier cambio en el sistema debe apuntar a hacerlo más transparente, más económico o más eficaz, pero nunca a ganar una elección.
La respuesta de Santilli
Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la iniciativa con otros argumentos. Sostuvo que existe un rechazo de parte del electorado a participar de múltiples instancias de votación y estimó que el costo de las internas partidarias ronda los 200 millones de dólares.
Santilli fue tajante sobre el futuro del proyecto: aseguró que la reforma electoral y la eliminación o suspensión de las PASO van a salir. Y agregó, en declaraciones televisivas, que si las elecciones fueran este domingo el Presidente volvería a ganar.
Por qué las PASO son clave para el peronismo
La defensa de las primarias no es solo una cuestión de principios para el peronismo bonaerense. Con un espacio fragmentado y varios aspirantes a la Presidencia y a la Gobernación, las PASO aparecen como el mecanismo para ordenar la competencia interna sin depender de una negociación de cúpulas.
Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner ya habían acordado en agosto defender las primarias. El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, que blanqueó su intención de suceder al gobernador, reclamó PASO para dirimir candidaturas. Y según La Política Online, las primarias estuvieron en la agenda de la reunión que Cristina Kirchner y Massa mantuvieron en San José 1111 durante el Día de la Lealtad.
Bianco, por su parte, viene insistiendo en que el peronismo debe construir un frente amplio y que quien plantee ir dividido “quiere perder”. Sin PASO, esa amplitud se vuelve más difícil: la definición de un candidato único dependería de acuerdos entre sectores que hoy celebran por separado.
La oposición no peronista, también en juego
La discusión excede al peronismo. Según trascendió, Patricia Bullrich y el radicalismo también necesitan que las primarias sigan vigentes para dirimir candidaturas, y en la Casa Rosada creen que la senadora resiste la suspensión con el respaldo del bloque radical. Del otro lado, gobernadores como Rogelio Frigerio y Ignacio Torres ratificaron su apoyo a la eliminación.
El costado incómodo: la Boleta Única
El cuestionamiento de Bianco a la Boleta Única Papel tiene un flanco débil. Una encuesta de Isonomía mostró este mes que el 64% de los bonaerenses está de acuerdo con adoptarla en las próximas elecciones, una demanda que la oposición viene empujando en la Legislatura. Asociar la BUP a una maniobra electoral puede chocar con una herramienta que cuenta con apoyo mayoritario.
El escenario electoral
El debate se da en un contexto de paridad. Según la encuesta de Analogías realizada entre el 10 y el 14 de octubre, el peronismo unido reúne el 31,6% de intención de voto y Milei el 30,9%, con un 21,4% de indecisos. Con ese nivel de empate, cualquier cambio en las reglas de juego puede ser decisivo.
La discusión por las listas
El proyecto de reforma electoral deberá pasar por el Congreso, donde el Gobierno necesitará el apoyo de los gobernadores para reunir los votos. La postura de los mandatarios provinciales, varios de ellos en negociación con la Casa Rosada por el Presupuesto, será determinante.
Para el peronismo bonaerense, la eventual eliminación de las PASO obligaría a acelerar los acuerdos internos. La discusión sobre quién encabeza la boleta, hoy postergada, pasaría a ser urgente.


