La economía y la inseguridad volvieron a marcar el pulso del humor social en el inicio de 2026. Un nuevo relevamiento nacional de D’Alessio IROL – Berensztein confirma que el malestar económico se mantiene alto, la preocupación por el delito lidera la agenda pública y la evaluación del gobierno de Javier Milei continúa partida en mitades casi simétricas.
El estudio, realizado entre el 16 y el 26 de enero sobre 800 casos en todo el país, muestra que no hubo cambios bruscos respecto de fines de 2025: más bien, se consolidó una sensación de estancamiento con tensión de fondo.
Economía: percepción negativa y expectativas divididas
El 57% de los encuestados considera que la situación económica del país es peor que la de hace un año, mientras que un 42% cree que está mejor. Los números prácticamente repiten la medición anterior y dejan en claro que la mejora macro que destaca el oficialismo todavía no se traduce en una percepción social mayoritaria.
Cuando se observa el voto en las legislativas, la grieta aparece sin matices. Entre quienes apoyaron a La Libertad Avanza, el 84% sostiene una mirada positiva. En cambio, entre votantes del Frente Peronista, el 97% evalúa la economía de forma negativa. En Provincias Unidas, el pesimismo también domina, con 67%. La lectura económica está cada vez más filtrada por la identidad política.

Las expectativas hacia adelante tampoco traen alivio claro: 45% cree que dentro de un año la economía estará mejor, pero 52% piensa que estará peor. Predominan los pronósticos desfavorables, aunque sin un salto respecto de meses anteriores.
El bolsillo propio, bajo presión
La evaluación se endurece cuando la pregunta se traslada al plano personal. El 61% afirma que su situación económica está peor que la del año pasado, un dato que se repite por tercer mes consecutivo. La percepción de deterioro en el día a día explica buena parte del malhumor que atraviesa a amplios sectores.

Otra vez, el voto ordena las respuestas: entre electores libertarios, el 71% mantiene una visión positiva de su economía personal. En el Frente Peronista, el 94% habla de retroceso, y en Provincias Unidas el 67% coincide con esa mirada negativa.
Gestión Milei: apoyo firme en su núcleo, rechazo en la oposición
La imagen de la gestión nacional se mantiene estable. El 54% califica al gobierno de Milei de manera negativa, mientras que el 45% lo evalúa en términos positivos. No hay cambios relevantes, pero sí una consolidación de posiciones.
El respaldo es muy alto dentro del electorado oficialista: 91% de quienes votaron a LLA aprueba la gestión. En el Frente Peronista, el rechazo trepa al 99%. Entre votantes de Provincias Unidas, el 70% también la considera mala o muy mala. La base libertaria sigue sólida, pero el techo social aparece acotado.
Inseguridad y economía, el combo que domina la agenda
Por tercer mes consecutivo, la inseguridad encabeza el ranking de preocupaciones con 64% de menciones. Le siguen la incertidumbre económica (61%) y la falta de propuestas para el crecimiento (57%). La combinación entre temor al delito y fragilidad económica define el clima social actual.

También aquí la agenda se fragmenta según el voto. Entre seguidores de LLA, la inseguridad escala al 80% y aparece con fuerza la impunidad de la corrupción kirchnerista (68%). Del otro lado, en el Frente Peronista predominan las variables económicas: incertidumbre (89%), ajustes (87%), falta de crecimiento (80%) e inflación (75%). Dos diagnósticos muy distintos conviven sobre un mismo país.
Dirigentes: nadie logra saldo positivo
En el plano de las figuras políticas, ninguno de los principales dirigentes alcanza diferencial positivo entre imagen favorable y desfavorable. Patricia Bullrich encabeza con 41% de valoración positiva, seguida por Diego Santilli y Javier Milei, ambos con 40%.
Dentro del peronismo, Cristina Fernández de Kirchner registra 29% de imagen positiva y 65% de rechazo, sin variaciones relevantes. Axel Kicillof muestra 36% de aprobación y 61% de negativa, con una leve mejora. Ese mismo nivel de respaldo lo comparten Mauricio Macri y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Al segmentar por voto, el mapa vuelve a dividirse: entre libertarios, Milei y Bullrich concentran picos de apoyo (87% y 86%). En el electorado peronista se destacan Kicillof (89%), Cristina (76%) y Juan Grabois (74%). En Provincias Unidas predomina la indiferencia, con la excepción de Villarruel, que alcanza 55% de imagen positiva.
En síntesis, el Gobierno mantiene cohesionado a su núcleo duro, pero el humor social general sigue atravesado por la presión económica y el miedo a la inseguridad. Un escenario de estabilidad frágil, donde las percepciones pesan tanto como los datos.


