La imagen del presidente Javier Milei y la evaluación de su gestión empiezan a transitar caminos distintos. Mientras el mandatario mantiene un nivel de apoyo personal relativamente competitivo, los indicadores sobre el desempeño del Gobierno muestran un desgaste que se vincula, sobre todo, con el frente económico y el mercado laboral.
Así lo refleja la última encuesta de Atlas Intel realizada junto a Bloomberg en enero, que registró una caída de casi cinco puntos en la aprobación de la gestión nacional. El estudio, relevado entre el 15 y el 20 de ese mes en todo el país, encendió señales de alerta en la Casa Rosada al confirmar que el respaldo inicial tras el triunfo electoral pierde fuerza frente al impacto del ajuste.
Cae la aprobación de la gestión
Según el sondeo, la evaluación positiva del Gobierno bajó al 30,5%, mientras que la negativa escaló al 47,6%. El resultado deja un diferencial adverso de 17 puntos. En apenas un mes, la aprobación cayó desde el 35,2%, un retroceso que marca un cambio de clima respecto de la expectativa que dominaba a fines del año pasado.

El rechazo, en paralelo, volvió a niveles altos y se acerca a registros de etapas de mayor incertidumbre económica. En ciudades como La Plata y el Gran La Plata, donde el empleo público, el comercio y los servicios dependen fuertemente del consumo interno, ese malestar se siente con especial intensidad en el día a día.

El empleo, en el centro del malestar
Cuando la encuesta profundiza sobre la situación económica, el dato más crítico aparece en el mercado laboral. Solo el 14% de los consultados considera que la situación del empleo es buena, frente a un 70% que la califica como mala. El diferencial negativo, de 56 puntos, expone el principal flanco débil del modelo.

En cuanto a la economía argentina en general, apenas un 20% cree que atraviesa un buen momento, mientras que un 60% tiene una mirada negativa. La evaluación de la economía familiar mejora levemente, pero sigue dominada por el pesimismo: 23% la considera buena y 50% afirma que está mal.
Para distritos con fuerte presencia de trabajadores estatales, profesionales independientes y pymes, como La Plata, el deterioro del empleo y la pérdida de poder adquisitivo no son variables abstractas, sino parte de una realidad cotidiana que impacta en el consumo, los alquileres y la actividad comercial.

Los adultos en edad laboral, los más críticos
El corte por edad deja otro dato sensible para el Gobierno. Las peores evaluaciones se concentran entre los 35 y 44 años y entre los 45 y 59, es decir, en los sectores de plena actividad laboral y mayores responsabilidades familiares.
En cambio, la percepción mejora entre los jóvenes de 16 a 24 años y los mayores de 60. El patrón sugiere que el ajuste golpea con más fuerza a quienes dependen directamente del mercado de trabajo y de ingresos que no logran seguir el ritmo de los precios.
Milei resiste mejor que su gestión
A diferencia de la evaluación del Gobierno, la imagen personal del Presidente muestra un desgaste mucho más moderado. En enero, Milei registró un 43,3% de imagen positiva y un 52,8% de negativa, con variaciones mínimas respecto al mes anterior.

La distancia entre ambos indicadores resulta clave: en un esquema de fuerte concentración política en la figura presidencial, la gestión aparece como el principal foco de descontento, mientras la figura de Milei aún logra retener parte del respaldo que se sostiene más en expectativas que en resultados concretos.
Las expectativas, el sostén político
A pesar de la mala evaluación del presente, las proyecciones a futuro siguen funcionando como un colchón para el oficialismo. De cara a los próximos seis meses, un 42% de los encuestados cree que la economía estará mejor, contra un 47% que mantiene una visión negativa.

En la economía familiar, el optimismo y el pesimismo están casi empatados: 38% espera mejoras y 37% cree que seguirá mal. El empleo, sin embargo, vuelve a aparecer como el punto más débil: solo 36% confía en que mejorará, mientras que 46% anticipa que los problemas continuarán.
Qué preocupa hoy a la sociedad
Al consultar por los principales problemas del país, la corrupción encabezó las respuestas con 42%, aunque en leve descenso respecto de meses anteriores. Le siguieron el desempleo y los altos precios/inflación, ambos con 35%.
También creció la inquietud por el debilitamiento de la democracia y las instituciones, que alcanzó el 28%. Más atrás se ubicaron la situación económica general (24%) y la inseguridad (22%). El mapa de preocupaciones muestra que la agenda social va más allá del bolsillo y combina factores económicos con tensiones políticas e institucionales.
El ranking de dirigentes
Pese al desgaste de la gestión, Milei continúa al frente del ranking de imagen entre los principales dirigentes, con 45% de positiva y 52% de negativa. Detrás aparece Patricia Bullrich (39% positiva, 57% negativa).
En tercer lugar se ubica el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con 36% de imagen positiva y 53% de negativa, consolidándose como uno de los referentes opositores con mayor nivel de conocimiento y respaldo. En la provincia de Buenos Aires, y particularmente en La Plata, su figura sigue siendo un actor central del escenario político que se proyecta hacia las próximas disputas electorales.


