El proyecto que reclama Kicillof enfrentaría trabas por las diferencias entre camporismo y massismo, mientras sectores del PRO y la UCR alimentan las dudas sobre un acuerdo. La Libertad Avanza ya anticipó su rechazo total. El porqué del llamado de Massa
En el entorno de Kicillof señalan que las tensiones entre camporismo y massismo traban la posibilidad de un acuerdo. Aunque un sector de la oposición estaría dispuesto a acompañar, la falta de consenso interno en el oficialismo impide avanzar.
El nombre de Facundo Tignanelli aparece en el centro de las suspicacias: su cercanía con dirigentes de la UCR y el PRO alimenta la idea de que las diferencias no son solo externas, sino también dentro del peronismo.
Negociadores en silencio
El equipo designado por el gobernador —Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Agustina Vila— mantiene un hermético silencio. La estrategia oficial parece ser evitar declaraciones públicas que puedan profundizar las tensiones, mientras se negocia en privado con los distintos bloques.
La Libertad Avanza ya adelantó que no aprobará el endeudamiento en ninguna variante. En el PRO, el rechazo es mayoritario, aunque con fisuras internas:
- Pablo Petrecca, intendente de Junín y senador electo, controla legisladores que no responden a la conducción libertaria.
- Los hermanos Passaglia endurecen la postura, especialmente en el Banco Provincia, donde Manuel Passaglia criticó la incorporación de nuevos directores, a los que calificó como “ñoquis con OSDE”.
Un escenario repetido
El oficialismo recuerda que el año pasado naufragaron no solo el endeudamiento, sino también el presupuesto y la Ley Impositiva. Hoy, el panorama parece similar: sin un acuerdo amplio, el proyecto podría volver a caer.
Lo que está en juego
El endeudamiento solicitado por Kicillof ronda los USD 3.000 millones y requiere el respaldo de dos tercios de ambas cámaras. La negociación incluye concesiones como la creación de un fondo para municipios y la ampliación del directorio del Banco Provincia, pero las resistencias persisten.


