El acuerdo del 9,3% venció en mayo y la Provincia no presentó una nueva oferta. ATE formalizó el pedido de reapertura ante el Ministerio de Trabajo. El medio aguinaldo, en la mira.
Los trabajadores estatales bonaerenses cerrarán junio sin aumento de sueldo. El Gobierno de Kicillof no convocó a una nueva ronda paritaria antes del cierre de la liquidación del mes, y los gremios —que ya venían esperando una propuesta— decidieron pasar de la queja informal a la presión formal.
ATE bonaerense presentó una nota ante el Ministerio de Trabajo para exigir la reapertura «urgente» de la mesa salarial. El argumento es directo: el costo de vida sigue subiendo y los salarios del Estado provincial se están quedando atrás.
El acuerdo que quedó corto
El último acuerdo salarial contempló una suba acumulada del 9,3% en cuotas para los trabajadores estatales bonaerenses, venció en mayo e incluía una cláusula de revisión para evaluar la evolución de los salarios frente a la inflación.
Esa cláusula de revisión existe, pero hasta ahora no se activó con una oferta concreta. Los gremios la invocan como argumento central para exigir que el Ejecutivo provincial vuelva a la mesa.
Sin oferta y sin fecha
Los últimos encuentros entre el Gobierno bonaerense y los gremios se realizaron la semana pasada, aunque no incluyeron una propuesta de incremento salarial. Durante esas reuniones, las autoridades anunciaron un plan de desendeudamiento y ratificaron que el pago del aguinaldo se realizará «en tiempo y forma» a fines de este mes, sin precisar la fecha de una nueva convocatoria paritaria.
El aguinaldo confirmado pero sin fecha de convocatoria es la foto del momento: el Gobierno muestra que puede pagar lo comprometido, pero no dice cuándo avanzará sobre lo que los trabajadores reclaman.
Las expectativas de los sindicatos apuntaban a que la Provincia presentara una propuesta de recomposición que también impactara en el medio aguinaldo. Eso no ocurrió.
Qué piden los gremios además del salario
ATE no limitó su presentación a la cuestión salarial. Desde la organización sindical pidieron avanzar en pases a planta permanente, la continuidad de las discusiones sobre el convenio colectivo de trabajo y la convocatoria a mesas técnicas sectoriales.
Es la agenda completa de una relación laboral con el Estado que, más allá de los números del bolsillo, acumula deudas de largo plazo en materia de estabilidad y condiciones de trabajo.
El clima: preocupación sin conflicto abierto (por ahora)
Fuentes gremiales señalaron que por el momento no existe un clima de conflicto abierto, aunque sí preocupación ante la demora en la continuidad de las negociaciones.
La moderación tiene una lectura: los gremios saben que el escenario económico complica cualquier acuerdo rápido, y prefieren esperar una convocatoria en julio antes que escalar a un paro que desgaste sin resultado. Los representantes sindicales reconocen que el complejo escenario económico dificultaba la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del cierre de la liquidación de junio.
Recomposición urgente
Si el Gobierno no convoca en los primeros días de julio, la temperatura gremial va a subir. Los docentes —que atraviesan su propio carril paritario pero con la misma lógica— ya reclamaron recomposición urgente semanas atrás. Una demora extendida en ambos frentes podría derivar en medidas de fuerza coordinadas que compliquen el inicio del segundo semestre escolar y la dinámica de la administración provincial justo cuando el peronismo bonaerense necesita mostrar gestión de cara al ciclo electoral que se abre.


