En febrero los consorcios de departamentos de La Plata afrontarán un aumento más marcado de lo anticipado en el costo de expensas, con impactos concretos para propietarios e inquilinos. La principal causa es un ajuste salarial que eleva de forma significativa la masa de gastos laborales en los edificios, en un contexto de tarifas de servicios aún presionadas por la inflación.
¿Qué impulsa la suba?
El incremento previsto —que en muchos casos rondará entre un 3% y 5% sobre los valores de enero— responde en gran medida a la incorporación de un bono remunerativo de $120.000 para encargados de edificios acordado en la última ronda paritaria entre la Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (FATERYH) y el gremio SUTERH.
Al tratarse de un dinero remunerativo, no sólo mejora el salario neto de los encargados: también aumenta las cargas sociales y aportes patronales, que se trasladan automáticamente al rubro de gastos laborales dentro de la expensa.
Según fuentes de administradores de consorcios locales, este ajuste tendrá un impacto más notable en edificios con pocas unidades, donde los costos por encargado representan una proporción mayor del total de gastos.
¿Cuánto pesan los salarios?
El costo de la mano de obra representa en promedio aproximadamente el 60% del total de las expensas, por lo que cada ajuste en los salarios o adicionales laborales se siente de inmediato en la liquidación mensual del consorcio.
Con los acuerdos recientes, los básicos salariales de encargados quedaron, según la categoría, entre:
- $804.865 y $965.838 para encargados con vivienda, y
- $937.093 y $1.124.512 para quienes no cuentan con vivienda,
a los que ahora se suma el bono mensual de $120.000 y otros adicionales.
Tarifas y otros factores: el combo que presiona
El salario no es el único factor detrás de la suba. Administradores consultados señalan que las tarifas de servicios básicos —como agua y electricidad— siguen con ajustes pendientes, y que esto también se traslada a los gastos comunes.
En La Plata, donde los consorcios aún enfrentan tensiones por el costo de mantenimiento y servicios, cualquier variación en los precios de luz, agua o mantenimiento acelera la presión sobre la expensa mensual.
Morosidad y círculo de costos
A esto se le suma una morosidad que ronda entre el 22 % y 25 % promedio en los edificios de la ciudad.
Cuando consorcios no reciben a tiempo los fondos comprometidos, se postergan tareas esenciales —como mantenimiento, limpieza, obras menores o contrataciones de servicios— lo que a mediano plazo puede encarecer incluso más las expensas futuras.
Además, el retraso en pagos suele derivar en que quienes sí cumplen sus obligaciones terminen cubriendo la diferencia, lo que repercute en la percepción de aumento y deteriora la gestión cotidiana del edificio.
¿Qué significa para los vecinos?
Los valores absolutos de expensas varían según el tamaño del departamento y los servicios que ofrece el edificio, pero ya existen referencias locales que muestran que los costos mensuales pueden ser significativos incluso antes del ajuste. En edificios céntricos con servicios básicos, los promedios de expensas ubicados en enero rondaban cifras destacadas para un contexto económico con inflación aún alta.
Para muchos residentes de La Plata —especialmente inquilinos y familias jóvenes que alquilan departamentos— este escenario se suma a una serie de presiones sobre el presupuesto doméstico, que ya incluye aumentos en alquileres, transporte y otros servicios esenciales.


