Tras la mayor tragedia farmacológica del país, los familiares de los fallecidos impulsan movilizaciones simultáneas para reclamar respuestas políticas urgentes, pedir reuniones con autoridades sanitarias y respaldar el avance judicial de la causa.
Las familias de las víctimas del fentanilo adulterado, que provocó entre 124 y 173 muertes según distintas fuentes, anunciaron dos movilizaciones simultáneas en La Plata y Rosario para exigir justicia y reclamar respuestas políticas que aún consideran insuficientes.
Las marchas se realizarán el martes 16 de diciembre, bajo el lema: “Verdad y justicia para las víctimas del fentanilo adulterado”.
Movilizaciones en espejo: Plaza Moreno y Monumento a la Bandera
Las concentraciones se desarrollarán en dos puntos emblemáticos:
- Plaza Moreno (La Plata)
- Monumento a la Bandera (Rosario)
Ambas comenzarán a las 18 horas, en un gesto de unidad entre familiares que, pese a vivir en distintas provincias, comparten el mismo reclamo: que la tragedia no quede impune y que el Estado dé explicaciones claras sobre cómo se permitió la circulación de un fármaco contaminado.
Según El Ciudadano de Rosario, los organizadores buscan “visibilizar la falta de respuestas políticas, especialmente de las autoridades sanitarias”.
Exigen justicia y destacan el avance del Poder Judicial
A diferencia de otros casos donde las familias suelen cuestionar a la Justicia, en esta oportunidad los damnificados destacan el accionar judicial y remarcan que la causa ya cuenta con 14 procesados, entre ellos Ariel García Furfaro, propietario de los laboratorios involucrados.
El reclamo central apunta a las autoridades políticas y sanitarias, a quienes exigen:
- Una reunión urgente con el ministro de Salud.
- Una audiencia con la titular de la ANMAT.
- Explicaciones sobre la “cadena de negligencias” que permitió el envenenamiento masivo, tal como detalló Ámbito Ámbito Financiero.
“Las muertes no pueden quedar en la nada”
Los familiares insisten en que la tragedia debe marcar un antes y un después en los controles sanitarios del país. “Las 173 muertes no pueden quedar en la nada”, expresaron en la convocatoria.
El objetivo de las marchas es doble: mantener viva la memoria de las víctimas y presionar para que el Estado asuma responsabilidades políticas, más allá del avance judicial.


