Sábado 17 de enero de 2026
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Inflación: el Banco Provincia advierte que no bajaría del 2% mensual en el primer semestre de 2026

Un informe reciente del Banco de la Provincia de Buenos Aires pone un límite claro a las expectativas de una baja más acelerada de la inflación en los próximos meses. Según el análisis de su Gerencia de Estudios Económicos, la dinámica de los precios difícilmente logre perforar el piso del 2% mensual durante el primer semestre de 2026, aun bajo un escenario de relativa estabilidad cambiaria.

El trabajo, difundido en el marco del informe Semana Económica, evalúa el cierre inflacionario de 2025 y proyecta las principales tensiones que marcarán el arranque del nuevo año. Diciembre registró una suba del 2,8% y llevó la inflación anual al 31,5%, el nivel más bajo desde 2017. Aunque el dato confirma una desaceleración relevante frente a años anteriores, el Banco advierte que el índice sigue siendo elevado en comparación regional: en apenas dos meses, Argentina acumuló aumentos similares a los que Brasil, Chile o Uruguay registran en un año completo.

Uno de los puntos centrales del informe es que la desaceleración no está consolidada. De hecho, hacia el cierre de 2025 se observó una mayor persistencia inflacionaria. El IPC Núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— pasó del 2,2% en octubre al 3% en diciembre, una señal de inercia que podría trasladarse a los primeros meses de 2026.

Servicios, tarifas y un nuevo IPC

El Banco Provincia identifica tres factores clave que explican por qué la inflación podría mantenerse por encima del 2% mensual. El primero es el comportamiento de los servicios, que fueron el principal motor inflacionario durante 2025. Mientras los bienes crecieron por debajo del promedio general, los servicios públicos aumentaron 32,3% y los privados un 43,6%, impulsados por tarifas, alquileres y costos internos más que por el tipo de cambio.

El segundo factor es la actualización de tarifas y la continuidad en la reducción de subsidios, una política que seguirá presionando sobre los precios regulados. A esto se suma el impacto del aumento del impuesto a los combustibles, que tiene efecto directo e indirecto sobre distintos rubros de la economía.

El tercer elemento es el cambio en la canasta del Índice de Precios al Consumidor que comenzará a regir este año. Con la nueva estructura de ponderadores, los servicios ganan mayor peso en la medición del IPC. En términos prácticos, esto reduce la capacidad de la apreciación cambiaria para contener la inflación y amplifica el impacto de los ajustes tarifarios.

Dólar estable, inflación persistente

El informe también subraya que, aun con un dólar sin sobresaltos, la inflación no tendría margen para bajar con fuerza en el corto plazo. Durante 2025, el tipo de cambio oficial avanzó más de 40%, pero ese movimiento no se trasladó de manera proporcional a los precios de los bienes. Sin embargo, el mayor peso de los servicios en el nuevo IPC cambia las reglas del juego.

Además, el Banco Provincia advierte que la posible recomposición salarial tras la pérdida de poder adquisitivo registrada en la segunda mitad del año pasado podría sumar presión adicional, especialmente en los servicios privados.

Con este escenario, la entidad bonaerense concluye que la inflación se mantendría por encima del 2% mensual durante la primera mitad de 2026, un dato que pone en duda el cumplimiento de las proyecciones presupuestarias y deja al segundo semestre como una incógnita abierta. En criollo: la inflación afloja, pero no se va de vacaciones.

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