El delito avanza en La Plata y los datos sobre el despliegue policial no existen, o al menos no son públicos. Tolosa acumula robos, entraderas y narcomenudeo sin que el Municipio haya tomado medidas de fondo. City Bell volvió a ser escenario de robos a camionetas en plena vía pública.
Y en el Concejo Deliberante, la oposición debió presentar dos pedidos de informes para saber algo básico: cuántos policías y patrulleros están efectivamente trabajando en la ciudad.
El Concejo pide lo que el Estado no muestra
El concejal Gastón Álvarez, de La Libertad Avanza, presentó esta semana dos expedientes ante el Concejo para exigir información concreta al Ministerio de Seguridad bonaerense. El primero solicita conocer el plan integral de seguridad, las zonas prioritarias, los operativos vigentes y los mecanismos de evaluación de resultados. También pide el detalle de comisarías, efectivos en servicio activo y móviles disponibles. Por otro lado, el segundo pedido va al hueso: busca saber cuántos de los agentes formalmente asignados a La Plata realizan tareas operativas reales y cuántos están de baja efectiva por licencias, comisiones o carpetas médicas.
En ese marco, también pide comparar dotaciones de 2024, 2025 y 2026, para medir si el partido perdió o ganó personal policial en los últimos años. Ambos proyectos tomarán estado parlamentario el 27 de septiembre. Así, la oposición legislativa hace lo que el Ejecutivo municipal no hizo: exigir transparencia sobre los recursos con los que cuenta la ciudad para combatir el delito.

Tolosa, el barrio que pide auxilio federal
El concejal Juan Pablo Allan, también de La Libertad Avanza, fue más directo en su diagnóstico. Sostuvo que Tolosa concentra los peores índices de delito de toda La Plata: robos, entraderas, robos a comercios y narcomenudeo. Por eso presentó un proyecto para que el intendente Julio Alak solicite la cooperación de fuerzas federales en el barrio. «Tolosa está viviendo una situación que excede la del resto, que tiene números muy malos», afirmó. Además, cuestionó que los $5.000 millones destinados al Parque Saavedra no se hayan volcado a seguridad. «Todos los fierros tienen que ir a seguridad», sostuvo. Sin embargo, hasta ahora el Municipio no tomó ninguna medida extraordinaria frente al deterioro del barrio.
City Bell: misma modalidad, mismo escenario
Mientras el debate político se desarrolla, el delito sigue su curso. En City Bell, dos camionetas fueron atacadas la misma noche y con pocos minutos de diferencia en Diagonal 93 entre 13 A y 13 B. Una Peugeot Partner y una Toyota Hilux terminaron con los vidrios rotos y pertenencias sustraídas. Sin embargo, la investigación policial avanzó: tras revisar cámaras, la Policía allanó dos domicilios en Savoia y secuestró dinero, tarjetas, prendas y un cuadro de moto con la numeración intervenida. Un joven de 22 años quedó detenido a disposición de la UFI N°16.
El episodio no es aislado. City Bell acumula casos similares y la modalidad se repite. De este modo, el partido enfrenta un problema estructural que va más allá de cada hecho puntual: barrios enteros conviven con el delito cotidiano mientras la gestión no puede dar cuenta ni del número de policías que debería estar protegiéndolos.


