La Asociación Judicial Bonaerense formalizó este lunes el pedido de reapertura salarial ante el Ministerio de Trabajo, en línea con ATE. El Ejecutivo provincial aún no presentó oferta y el tiempo corre contra el sueldo de junio.
El gobierno de Axel Kicillof enfrenta una semana con el termómetro sindical en rojo. La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) presentó este lunes una nota formal al Ministerio de Trabajo provincial para exigir la reapertura de la paritaria, sumándose al reclamo que ATE ya había elevado el viernes. Dos gremios, dos presentaciones en menos de 72 horas, y todavía ninguna oferta sobre la mesa.
El detonante es el mismo en todos los sectores: el acuerdo de enero, que otorgó una suba del 9% en tres tramos con impacto entre febrero y abril, quedó prácticamente devorado por la inflación y el aumento de tarifas. Lo que en su momento fue presentado como una pauta razonable, hoy los gremios lo describen como una pérdida real de poder adquisitivo.
La AJB y ATE, en el mismo camino
La conducción de la AJB, bajo el secretario general Claudio Arévalo, reconoció públicamente que hay «mucho malestar» en las bases. El gremio judicial no solo reclamó una recomposición salarial urgente, sino que amplió la agenda: pases a planta permanente, derogación de la Resolución 293 en Educación, continuidad del convenio colectivo y convocatoria a mesas técnicas sectoriales.
El viernes, ATE había enviado una carta a la Dirección Provincial de Negociaciones Colectivas dirigida a Juan Pablo Lorenzo, con copia al ministro Walter Correa, pidiendo también la «urgente reapertura» paritaria y el cumplimiento de lo pactado en rondas anteriores.
El tiempo juega en contra del Ejecutivo
La situación más delicada está en la paritaria docente. Los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense advirtieron que una propuesta tardía podría quedar fuera de la liquidación de junio y, lo que es peor para los trabajadores, fuera de la base de cálculo del medio aguinaldo.
El Ejecutivo provincial confirmó el pago del aguinaldo en tiempo y forma, pero hasta ahora lo único concreto que ofreció fue una mejora en asignaciones familiares y un plan de refinanciación de deudas. Sin aumento salarial en el horizonte inmediato.
El FUDB, además del salario, metió en la discusión la defensa del Instituto de Previsión Social (IPS), el derecho a la desconexión digital y la resolución de conflictos en licencias y herramientas administrativas. La agenda creció y el margen político de Kicillof para demorar se achica.
La lectura política del momento
La acumulación de presiones sindicales en vísperas de un año electoral no es casual. Los gremios saben que 2026 pone a Kicillof en una posición en la que necesita sostener el apoyo del aparato sindical peronista bonaerense. Cada semana sin oferta es combustible para el malestar interno.
En el otro carril, el contexto nacional complica: la pauta de inflación que maneja Milei presiona hacia abajo cualquier acuerdo salarial que pretenda recuperar lo perdido. La Provincia quedó atrapada entre la demanda sindical y los límites que impone el ajuste fiscal nacional.
El panorama en julio
Si el gobierno provincial no presenta una propuesta concreta antes del cierre de la liquidación de junio, el escenario de medidas de fuerza —primero en el sector docente, luego en el judicial y estatal— se vuelve altamente probable para julio. La coincidencia de reclamos entre AJB y ATE no es espontánea: marca una coordinación que puede desembocar en una acción conjunta si Kicillof no mueve fichas esta semana.


