La interna del peronismo bonaerense entró en una etapa decisiva tras la cumbre del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que Axel Kicillof encabezó en Villa Gesell. Con el calendario partidario en marcha y plazos cada vez más ajustados, el gobernador comenzó a ordenar a su tropa para disputar el control del Partido Justicialista provincial y de los PJ locales, con una estrategia clara: llegar a la negociación con el kirchnerismo con volumen político propio… y los papeles listos por si hay que ir a una interna.
Desde la semana próxima, Kicillof empezará a convocar a los coordinadores de cada sección electoral. El objetivo inmediato combina dos frentes: avanzar en la recolección de avales y, en paralelo, cerrar borradores de listas completas para los PJ distritales. En el axelismo lo explican sin eufemismos: se trata de “listas preventivas”, una forma de no quedar a la defensiva si el diálogo con La Cámpora se empantana.
La definición política más fuerte llegó en Gesell, cuando el propio gobernador dejó en claro que el próximo presidente del PJ bonaerense deberá estar alineado “sin condiciones” con la gestión provincial. En el MDF la frase fue leída como una confirmación de que Kicillof buscará imponer el nombre del futuro jefe partidario, dejando atrás la lógica de equilibrios que dominó otras etapas del peronismo provincial.
“Esta vez no hay margen para vacilaciones”, deslizan cerca del mandatario. La lectura interna es que el escenario político cambió y que el gobernador está dispuesto a jugar fuerte, incluso si eso profundiza la interna con el kirchnerismo duro.
Listas, avales y una regla no negociable
Aunque en el axelismo insisten en que la prioridad es evitar una interna que termine debilitando a todo el espacio, hay premisas que ya se consideran inamovibles. Una de ellas promete conflictos concretos: en los distritos donde gobierna un intendente alineado con Kicillof, ese jefe comunal —o su candidato— debe presidir el PJ local.
Ese criterio impacta de lleno en La Plata, un distrito clave tanto por peso político como simbólico. El PJ platense estuvo durante años bajo control de La Cámpora, pero el nuevo escenario municipal cambió las reglas. Con Julio Alak nuevamente en la intendencia, el axelismo busca avanzar sobre la conducción partidaria local. El ex ministro de Justicia ya tiene un nombre en carpeta: su jefe de Gabinete, Carlos Bonicatto.
La interna en la capital bonaerense se profundizó tras la ruptura de La Cámpora con sectores del armado territorial. Dirigentes que respondían al esquema camporista comenzaron a reordenarse bajo el paraguas del intendente, un movimiento que reconfigura el mapa local y anticipa una disputa de alto voltaje.
Distritos sin peronismo en el poder y negociaciones abiertas
El armado preventivo no se limita a los municipios gobernados por el PJ. En los distritos donde el peronismo es oposición, también se están completando borradores con referentes locales. En el MDF reconocen que allí será necesario buscar consensos, pero nadie quiere llegar a último momento sin estructura ni nombres definidos.
Las listas partidarias no son menores en términos de peso político: incluyen presidente, vicepresidente, secretarías, vocales y congresales, con variaciones según la población de cada distrito. Tener esa arquitectura cerrada implica músculo territorial y capacidad de negociación, incluso si finalmente se impone una lista de unidad.
El padrón, otro frente de disputa
A la pelea por las conducciones se suma un capítulo sensible: el padrón de afiliados. En los últimos días, la interna volvió a escalar cuando la vicegobernadora Verónica Magario habilitó oficinas del Senado para la presentación de afiliaciones impulsadas por dirigentes del conurbano. Desde La Cámpora respondieron difundiendo un acta partidaria que fija como fecha límite el 30 de diciembre de 2025 para la inclusión de fichas.
El trasfondo es evidente: quien controla el padrón, condiciona el proceso. Con la publicación prevista para el 22 de enero y el cierre de listas fijado para el 8 de febrero, el reloj corre y la desconfianza entre los sectores sigue intacta. El Juzgado Federal N°1 de La Plata tendrá un rol central en la validación final.
Mensajes por elevación y letras que dicen más de lo que parece
Mientras el diálogo político formal sigue en pausa, los gestos públicos empiezan a hablar. En ese clima, el diputado Facundo Tignanelli, una de las principales espadas de La Cámpora y dirigente de peso en La Matanza, compartió en redes sociales la canción “Acordate”, de Don Osvaldo.
El posteo fue leído en clave interna. Versos como “Acordate de dónde saliste y que ahí siempre se puede volver” o “Acordate de cómo llegaste y a costillas de quién” resonaron como un mensaje por elevación hacia el armado de Kicillof y su recorrido político. Sin menciones explícitas, la letra funcionó como recordatorio de orígenes, lealtades y cuentas pendientes dentro del peronismo.
En el camporismo, por ahora, optan por el silencio estratégico. Siguen de cerca cada movimiento del gobernador y esperan que la negociación real llegue cuando los números y los plazos obliguen a sentarse a la mesa. En privado, algunos admiten que esta interna dejará heridos.
Un mapa fragmentado y poder en disputa
El recambio de autoridades del PJ bonaerense dejó al desnudo un mapa territorial fragmentado. Según el relevamiento interno, la conducción de los PJ locales se reparte de la siguiente manera:
- Movimiento Derecho al Futuro (MDF): Alberti, Adolfo Gonzales Chaves, Ayacucho, Avellaneda, Arrecifes, Almirante Brown, Balcarce, Berazategui, Berisso, Bragado, Carlos Tejedor, Carmen de Areco, Castelli, Ensenada, Coronel Pringles, Daireaux, Coronel Rosales, Exaltación de la Cruz, General Belgrano, Florencio Varela, General Las Heras, General Paz, General Arenales, General Guido, General Madariaga, General San Martín, General Pueyrredón, General Viamonte, Hipólito Yrigoyen, Ituzaingó, Junín, La Matanza, Laprida, Leandro N. Alem, Lezama, Mar Chiquita, Monte, Morón, Navarro, Necochea, Pergamino, Pila, Punta Indio, Rauch, Roque Pérez, Rojas, Saladillo, Salto, San Miguel, Tapalqué, Tordillo, Tornquist, Veinticinco de Mayo, Vicente López, Villa Gesell, Zárate.
- La Cámpora: Adolfo Alsina, Azul, Bahía Blanca, Benito Juárez, Colón, Chivilcoy, Coronel Suárez, Chascomús, General Villegas, La Plata, Lanús, Lobería, Maipú, Marcos Paz, Olavarría, Puán, Quilmes, Tandil, Tres de Febrero.
- Cristinismo: Baradero, Brandsen, Cañuelas, Campana, Capitán Sarmiento, Carlos Casares, Dolores, General Alvear, General Rodríguez, José C. Paz, Luján, Magdalena, Malvinas Argentinas, Mercedes, Merlo, Monte Hermoso, Moreno, Nueve de Julio, Pehuajó, Pilar, Pinamar, San Andrés de Giles, San Cayetano, San Isidro, San Nicolás, San Vicente, Suipacha, Trenque Lauquen, Villarino.
- Frente Renovador: Bolívar, Chacabuco, General Alvarado, General Pinto, Patagones, Pellegrini, Presidente Perón, Tres Arroyos.
- Pejotismo / Justicialismo sin alineamiento definido: Coronel Dorrego, Esteban Echeverría, Escobar, Ezeiza, Florentino Ameghino, General Lavalle, General La Madrid, Guaminí, La Costa, Las Flores, Lincoln, Lobos, Lomas de Zamora, Ramallo, Rivadavia, Salliqueló, San Antonio de Areco, San Fernando, San Pedro, Tigre, Tres Lomas.
- Juega por afuera: Hurlingham.
- Sin conducción formal: Saavedra.
Con este tablero, el kicillofismo busca consolidar su ventaja territorial antes de cerrar cualquier acuerdo. Con la elección partidaria prevista para el 15 de marzo, la interna del peronismo bonaerense dejó de ser un murmullo de pasillo y se convirtió en una disputa abierta. Y en La Plata, donde la política siempre se juega con lupa, el resultado promete impacto más allá del PJ.


