En la Gobernación, con asado de por medio, el Movimiento Derecho al Futuro reunió a intendentes y funcionarios para supervisar la junta de avales y discutir la estrategia frente a La Cámpora. El gobernador busca consolidar su armado territorial mientras negocia con Máximo Kirchner en el distrito clave para el futuro del peronismo.
Este jueves marcó un punto de inflexión en la interna del PJ bonaerense: vence el plazo para la presentación de apoderados y presidentes de distrito, un paso clave en la carrera hacia las elecciones internas del 15 de marzo. En ese orden, Axel Kicillof intensificó las reuniones seccionales con intendentes de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro, para garantizar la cobertura territorial y evitar fisuras en la junta de avales. La estrategia apunta a mostrar músculo político y capacidad de organización frente al kirchnerismo, que aún evalúa si competir o acordar una lista de unidad.
La pulseada con Máximo Kirchner
La conducción actual del PJ bonaerense está en manos de Máximo Kirchner, quien resiste los intentos de desplazamiento y busca mantener la hegemonía de La Cámpora en el distrito. La tensión, que se arrastra desde la derrota nacional de 2023 y se profundizó tras el revés electoral de 2025, se transformó en una disputa abierta entre dos proyectos: el kirchnerismo puro y el kicillofismo, que aspira a consolidar un liderazgo propio con proyección presidencial hacia 2027. La incógnita es si se logrará una lista de unidad o si la interna derivará en una confrontación que exponga la fractura del peronismo bonaerense.
El rol de los intendentes
Los intendentes cumplen un papel central en esta disputa. Muchos de ellos acompañan a Kicillof en su armado y ven en el Movimiento Derecho al Futuro una oportunidad para ganar autonomía frente a La Cámpora. La reunión en la Gobernación, que se extendió durante varias horas, sirvió para alinear estrategias y reforzar la idea de que el poder territorial será determinante en la definición de la conducción partidaria. El respaldo de los jefes comunales es clave para legitimar cualquier acuerdo o eventual competencia interna.
Riesgos y tensiones en el distrito clave
La provincia de Buenos Aires es el corazón electoral del peronismo y cualquier fractura en su conducción puede tener consecuencias nacionales. Una interna abierta entre Kicillof y Máximo Kirchner podría debilitar al PJ en un contexto de oposición fuerte y fragmentación interna. Sin embargo, una lista de unidad también implica concesiones difíciles de digerir para ambos sectores. El riesgo de guerra abierta está latente, y la resolución de esta pulseada marcará el rumbo del peronismo bonaerense en los próximos años.


