El gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó con dureza la iniciativa del Gobierno nacional, calificándola de “burla” y “repugnante”. Se sumó a la movilización convocada por la CGT y las CTA frente al Congreso, donde se debate la ley.
En declaraciones previas a sumarse a la movilización al Congreso, Kicillof aseguró que la reforma laboral impulsada por el oficialismo “es el proyecto que se planteó la dictadura y no se pudo hacer entonces ni en democracia”. Según el mandatario, la iniciativa no busca modernizar el mercado de trabajo, sino “igualar para abajo” al recortar derechos de los trabajadores.
La movilización al Congreso
El gobernador se sumó a la marcha convocada por la CGT y las dos CTA, que este miércoles confluyeron en el Congreso de la Nación para rechazar el proyecto. La protesta reunió a sindicatos, intendentes y funcionarios, bajo la consigna de frenar lo que consideran una “ley de precarización”.
Los argumentos contra la reforma
Kicillof sostuvo que “facilitar despidos no genera empleo” y que la flexibilización laboral no resolverá la falta de trabajo. Para el mandatario, la iniciativa representa un retroceso en materia de derechos laborales y un intento de “bajar a los que están arriba” en lugar de mejorar las condiciones de quienes están más desprotegidos.
Un debate que tensiona la política nacional
El rechazo del gobernador bonaerense se suma a la presión sindical y política contra el proyecto oficialista. La discusión en el Congreso promete convertirse en uno de los ejes más conflictivos del año, con un trasfondo que mezcla economía, derechos laborales y memoria histórica.


