Viernes 3 de abril de 2026
Viernes 3 de abril de 2026
loader-image
temperature icon 28°C

Kicillof endureció su discurso en Malvinas y apuntó contra Milei por “desprecio al federalismo y la soberanía”

El gobernador bonaerense encabezó la presencia política en Ushuaia y Río Grande en el 2 de abril, en un acto marcado por la ausencia del Presidente y tensiones por la política exterior.

Axel Kicillof se posicionó en el centro de la escena política del acto por el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas en Ushuaia, con un mensaje que combinó homenaje, crítica al Gobierno nacional y un intento de marcar agenda sobre soberanía y federalismo en un contexto de fuerte disputa política.

El mandatario bonaerense participó del acto central en la Plaza Islas Malvinas junto a gobernadores, funcionarios y excombatientes, y también estuvo presente en la vigilia previa en Río Grande, uno de los puntos simbólicos más fuertes del calendario malvinero.

Un acto con ausencias y señales políticas

La conmemoración por el 44° aniversario de la guerra tuvo un dato político imposible de pasar por alto: la ausencia del presidente Javier Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el acto central en Ushuaia.

En ese escenario, la presencia del peronismo —con Kicillof a la cabeza— ocupó el vacío institucional y le dio un tono más político que protocolar a la jornada.

“No vinimos solo a recordar: vinimos a reafirmar soberanía y a rechazar el olvido”, sostuvo el gobernador bonaerense, y fue más allá al apuntar directamente contra la Casa Rosada: “El Gobierno nacional expresa desprecio por el federalismo y la soberanía de muchas maneras”.

Malvinas, recursos y disputa por el presente

Kicillof buscó correr el eje de la memoria hacia el presente y el futuro, en línea con una lectura más geopolítica del conflicto.

“Las islas no son un tema del pasado: tienen que ver con los recursos que están en juego”, afirmó, en un mensaje que dialoga con debates actuales sobre explotación pesquera, hidrocarburos y posicionamiento internacional.

El planteo no es menor: en un contexto de ajuste económico y redefinición del rol del Estado, la cuestión Malvinas vuelve a aparecer como un punto de tensión entre Nación y provincias.

La vigilia y el peso simbólico de Río Grande

Un día antes del acto central, Kicillof participó de la tradicional vigilia en Río Grande, considerada la “Capital Nacional de la Vigilia”.

Allí compartió el homenaje con veteranos, autoridades locales y vecinos en una convocatoria que, año tras año, se consolida como uno de los momentos más emotivos del calendario.

La presencia del gobernador bonaerense en ese espacio refuerza un dato político: el intento de proyectar liderazgo nacional desde una agenda federal.

Reunión con Tolhuin y agenda universitaria

Durante su paso por Tierra del Fuego, Kicillof también mantuvo un encuentro con el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, junto al ministro de Gobierno, Carlos Bianco.

En la reunión se analizó el impacto de la situación económica nacional en las provincias y se firmó un convenio para fortalecer la cooperación universitaria a través del programa bonaerense Puentes.

El dato no es menor: en medio del ajuste presupuestario nacional sobre universidades, la Provincia busca posicionarse como actor activo en ese terreno.

Discursos, tensiones y clima en Ushuaia

El acto en Ushuaia también tuvo momentos de tensión. El presidente del Centro de Excombatientes, Juan Carlos Parodi, cuestionó la ausencia de las máximas autoridades nacionales y advirtió sobre el deterioro de las Fuerzas Armadas.

A su vez, el secretario de Malvinas de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, planteó una mirada crítica sobre la política exterior argentina de las últimas décadas, lo que generó cruces durante su intervención.

El cierre, sin embargo, volvió al eje emotivo: minuto de silencio, ofrendas florales y el recuerdo de los caídos.

Impacto y lectura desde La Plata

Para La Plata y la provincia de Buenos Aires, la participación de Kicillof no es solo institucional. Se inscribe en una estrategia más amplia: consolidar su perfil nacional en un contexto de alta conflictividad política y económica.

En una ciudad con fuerte presencia de excombatientes y memoria activa sobre Malvinas, el posicionamiento del gobernador también dialoga con una agenda local sensible, donde la cuestión de soberanía sigue teniendo peso simbólico y político.

Escenario abierto

Con el Gobierno nacional avanzando en una agenda económica de ajuste y redefinición del rol del Estado, la disputa por temas como soberanía, federalismo y recursos naturales promete escalar.

Malvinas, lejos de quedar en el pasado, vuelve a ser un punto de cruce político. Y Kicillof parece decidido a ocupar ese lugar.

Scroll al inicio