El gobernador bonaerense encabezó un acto en el Teatro Picadero junto a militantes y dirigentes nacionales. Con la federalización del MDF como meta, presentó los primeros lineamientos de su armado político y cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
El encuentro reunió a referentes bonaerenses y nacionales, además de unas 150 organizaciones que respaldan el proyecto. Fue el primer acto de Kicillof fuera de la provincia en clave electoral. Allí planteó que este año no es de campaña, sino de construcción de un movimiento fuerte y confiable que entusiasme a la mayoría.
El gobernador sostuvo: “Este no es un año de campaña, sino de construcción de un movimiento fuerte, confiable, que entusiasme a la mayoría y nos permita ponerle fin al gobierno de Milei y a 20 años de macrismo en la ciudad”.
Críticas al gobierno nacional
Kicillof cuestionó la caracterización económica del Ejecutivo libertario: “El Gobierno nacional está en una fase maníaca, hablando de un milagro económico que contrasta con la vida cotidiana de los argentinos”. Señaló que la derecha oculta la realidad y advirtió sobre el riesgo de que la sociedad naturalice el ajuste y la destrucción del tejido productivo.
La estrategia política
El lanzamiento del MDF en CABA marca el inicio de la federalización del espacio y la construcción de un proyecto nacional. Kicillof remarcó que el armado debe ser amplio y generoso, sin pretensiones de subordinación entre sectores.
La consigna “Axel presidente 2027” fue el eje del acto, que buscó instalar al mandatario bonaerense como referente opositor y alternativa de continuidad para el peronismo en el escenario nacional.
Un nuevo mapa político
Con este movimiento, Kicillof comienza a disputar terreno en la Ciudad de Buenos Aires y a posicionarse como figura central en la oposición al gobierno de Milei. El MDF se presenta como un espacio de acción y pensamiento que busca nuclear a distintos sectores y proyectar un modelo alternativo de país.


