Lunes 26 de octubre de 2026
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Kicillof y Lula: el triunfo del brasileño refuerza al gobernador y abre una agenda para la Provincia

Luiz Inácio Lula da Silva protagonizó una remontada sin precedentes en Brasil. Después de perder la primera vuelta, ganó el balotaje del domingo con el 51,77% de los votos frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, según el escrutinio difundido por la agencia Noticias Argentinas. Es la primera vez en la historia democrática brasileña que un candidato pierde la primera vuelta y gana la segunda, y la primera vez que un presidente alcanza un cuarto mandato.

El resultado tuvo un impacto inmediato en la política argentina, y en particular en la provincia de Buenos Aires: Axel Kicillof es uno de los dirigentes argentinos con vínculo más directo con Lula, mientras que Milei se había involucrado de lleno en la campaña de su rival.

La remontada en números

Lula obtuvo unos 64,2 millones de votos, más de 10 millones por encima de los 53,8 millones que había conseguido el 4 de octubre. Flávio Bolsonaro sumó 59,8 millones, apenas 3 millones más que en la primera ronda, pese a haber recibido el apoyo de candidatos que en conjunto habían reunido casi 9 millones de votos.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro anunció que no reconocerá el resultado y que pedirá la anulación de la elección, al cuestionar la decisión del Supremo Tribunal Federal de extender dos horas el horario de votación por dificultades climáticas para llegar a los centros de votación.

Qué dijo Kicillof

El gobernador celebró en redes con un mensaje que combinó felicitación y lectura política local. Bajo el título “Una noche histórica, un futuro mejor”, en una evidente referencia a su Movimiento Derecho al Futuro, escribió que Lula ganó “dejando una lección: nunca hay que rendirse”.

Kicillof también apuntó contra la intervención de Milei en la campaña brasileña, al sostener que no hay injerencia extranjera ni campaña de odio capaz de derrotar a un pueblo que defiende su soberanía. Y cerró con una consigna que mira hacia 2027: “¡Hay otro camino!”.

El silencio de Milei

Del otro lado, el Presidente no felicitó a Lula. Según El Día e Infocielo, Milei siguió la elección desde la Quinta de Olivos y compartió publicaciones que cuestionaban la extensión del horario de votación, incluida una que comparaba a Lula con Nicolás Maduro. Tampoco hubo saludo oficial de la Cancillería ni de su titular, Pablo Quirno.

La apuesta de Milei había sido explícita. Viajó a San Pablo para participar del lanzamiento de la campaña de Flávio Bolsonaro y, tras la primera vuelta, lo felicitó como su “querido amigo” y llegó a anticipar una futura agenda bilateral con él. Según La Política Online, en el propio Gobierno le habían aconsejado no asistir a aquel acto, y ahora temen que el resultado alimente la idea de que sus respaldos internacionales terminan jugando en contra de sus aliados, como ocurrió con su intervención en la política española.

Una relación de años

El vínculo entre Kicillof y Lula viene de lejos. En septiembre de 2022, el gobernador fue el orador central del cierre de campaña de Lula en la Argentina, en un acto en La Plata. En agosto de 2024, Lula lo recibió en el Palacio de Planalto en una reunión de unas dos horas. Y en septiembre de 2025, tras el triunfo de Fuerza Patria en la provincia, el brasileño fue uno de los tres presidentes de la región que llamaron a Kicillof para felicitarlo.

En la campaña que acaba de terminar, además, la Argentina estuvo en el centro del debate brasileño: Lula usó el programa de Milei como contraejemplo y acusó a Flávio de querer replicarlo, mientras el candidato de derecha recorría Brasil con una tijera, su versión de la motosierra.

La euforia del peronismo

Kicillof no fue el único. Cristina Kirchner celebró lo que definió como “un auténtico 17 de Octubre electoral” del pueblo brasileño, y Sergio Massa, que había enviado una delegación del Frente Renovador a Brasil, escribió que sigue “del lado Lula de la vida”. El ministro bonaerense Andrés Larroque lo resumió con una palabra: “Lulazo”.

En La Plata, el intendente Julio Alak también felicitó al presidente brasileño y definió el resultado como una victoria del campo nacional, popular y democrático. Los saludos se extendieron a otros espacios, desde Martín Lousteau hasta la izquierda.

Qué puede implicar para la provincia de Buenos Aires

Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y un destino clave para la producción bonaerense. La continuidad de Lula hasta 2030 tiene impacto directo en:

  • La industria automotriz: las terminales radicadas en la provincia dependen en gran medida de las exportaciones a Brasil, su principal mercado.
  • Los alimentos y la agroindustria: la Provincia viene avanzando en una agenda comercial con Brasil para promover alimentos bonaerenses.
  • El Mercosur: la continuidad de Lula sostiene la apuesta brasileña por el bloque regional, central para las pymes exportadoras.

Con una relación deteriorada entre ambos presidentes, la gestión de Kicillof podría profundizar la cooperación directa con Brasil en el plano productivo y comercial, dentro de las facultades que tienen las provincias para promover exportaciones y atraer inversiones.

La lectura rumbo a 2027

El triunfo llega en un momento en que el peronismo busca ordenarse frente a Milei. La lección que destacó Kicillof, la de no rendirse, y su “¡Hay otro camino!” apuntan a instalar la idea de que el oficialismo libertario puede ser derrotado.

Las razones del triunfo de Lula, sin embargo, también dejan advertencias. Según el análisis de Noticias Argentinas, la remontada se apoyó en un paquete de medidas económicas lanzado tras la primera vuelta, como la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, la condonación de deudas y la ampliación de programas sociales, y en un giro en el discurso sobre seguridad. Además, Lula deberá gobernar con un Congreso dominado por el bolsonarismo y la centroderecha, en un país partido en dos.

Qué puede pasar ahora

El nuevo mandato de Lula comenzará el 5 de enero de 2027, en pleno año electoral argentino. La relación entre la Casa Rosada y Brasilia quedará condicionada por el silencio de Milei y por la impugnación que anunció Flávio Bolsonaro.

Para Kicillof, el desafío será transformar el vínculo personal con Lula en resultados concretos para la economía bonaerense, y mostrar que puede ofrecer algo que hoy el Gobierno nacional no tiene: un canal fluido con el principal socio del país.

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