El gobernador bonaerense recibió en La Plata a Emilio Monzó y Nicolás Massot, referentes cercanos a Miguel Pichetto, en un encuentro que anticipa movimientos de reacomodamiento político con impacto directo en la Provincia y en la capital bonaerense de cara a las elecciones de 2027.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof recibió en La Plata a Emilio Monzó y Nicolás Massot, dos dirigentes que orbitan cerca de Miguel Ángel Pichetto y que buscan consolidar un armado opositor con base en el peronismo de cara a 2027. El encuentro, confirmado por fuentes de ambos sectores, refleja movimientos estratégicos en un tablero político que empieza a reacomodarse frente al avance de Javier Milei.
Un mapa opositor en construcción
La reunión se produjo apenas veinte días después de que Monzó se entrevistara con Carlos Bianco, ministro de Gobierno y mano derecha de Kicillof. El dato no es menor: Bianco suele ser el articulador de los diálogos más sensibles del gobernador, lo que sugiere que el contacto con Monzó y Massot no fue casual ni protocolar.
Ambos dirigentes se mueven en sintonía con Pichetto, quien viene desplegando gestiones para consolidar un frente amplio. En las últimas semanas, el excompañero de fórmula de Mauricio Macri se reunió con la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, y hasta visitó a Cristina Fernández de Kirchner en su departamento de Recoleta, en un gesto que generó ruido en todo el arco político.
Impacto en la Provincia y en La Plata
El movimiento tiene implicancias directas en la política bonaerense. La Plata, como capital provincial, se convierte en escenario de estas negociaciones que buscan tender puentes entre sectores peronistas y exreferentes de Juntos por el Cambio. Para Kicillof, abrir la puerta a Monzó y Massot puede significar tanto un intento de ampliar su margen de maniobra como una estrategia para contener posibles alianzas opositoras que se gesten en territorio bonaerense.
En la ciudad, donde conviven tensiones sindicales, demandas educativas y un electorado cada vez más fragmentado, la foto de Kicillof con dos referentes opositores no pasa desapercibida. Marca un gesto de pragmatismo político en un contexto donde los acuerdos transversales empiezan a ser moneda de cambio.
Aunque el contenido del diálogo se mantiene en reserva, la reunión anticipa un escenario de negociaciones cruzadas que podrían redefinir el mapa político provincial. Si Pichetto logra consolidar un armado con base peronista, el rol de La Plata como epicentro de la política bonaerense será aún más determinante en la previa de 2027.


