Viernes 27 de febrero de 2026
Viernes 27 de febrero de 2026

Kicillof reforzó su alianza con el Movimiento Evita en medio de tensiones legislativas en el Senado

El gobernador bonaerense cerró la temporada de verano del Movimiento Evita en Ensenada junto a Mario Secco y Carlos Bianco, mientras en el Senado provincial se dilata la definición de las vicepresidencias. El acto expuso la estrategia de Kicillof: consolidar su liderazgo territorial y confrontar con la política económica de Javier Milei.

El camping de la UTEP en Punta Lara fue el epicentro del cierre del Veranazo 2026, una iniciativa del Movimiento Evita que reunió a más de 2.000 personas de 30 distritos bonaerenses. Allí, Axel Kicillof se mostró como presidente del PJ bonaerense y reforzó su vínculo con las organizaciones sociales, acompañado por el intendente Mario Secco y el ministro Carlos Bianco. El gobernador destacó la importancia de la “solidaridad y la organización popular” como antídoto frente a lo que definió como una “ultraderecha que representa a los poderes concentrados y los intereses extranjeros”

La rosca en la Legislatura

Mientras tanto, en la Legislatura bonaerense, la vicepresidenta Verónica Magario enfrenta dificultades para ordenar al oficialismo. La sesión preparatoria para definir las vicepresidencias de la Cámara Alta sigue postergándose, reflejando tensiones internas en el peronismo provincial. La falta de alineamiento expone un contraste: mientras Kicillof busca mostrarse fuerte en el territorio, el bloque oficialista exhibe fisuras en la arena institucional.

Confrontación con Milei

El discurso de Kicillof volvió a apuntar contra el presidente Javier Milei y su política económica. En Ensenada, el mandatario bonaerense insistió en que las medidas nacionales “avanzan contra la soberanía” y reiteró que la respuesta debe ser la organización popular. El Movimiento Evita, con su colonia de verano, fue presentado como ejemplo de resistencia social y de garantía de derechos en un contexto económico adverso

Músculo territorial

El cierre del Veranazo no fue solo un acto recreativo: funcionó como una puesta en escena política. Kicillof buscó consolidar su rol como referente del peronismo bonaerense, exhibiendo músculo territorial y social en un momento en que la interna legislativa amenaza con debilitar la cohesión del oficialismo. La foto con Secco y Bianco refuerza la idea de un frente de intendentes y organizaciones sociales que respalda al gobernador, mientras la Legislatura sigue siendo un terreno de incertidumbre.

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