La tensión entre los médicos de la región y la principal obra social de la provincia volvió a escalar. Desde este sábado, la Agremiación Médica Platense (AMP) resolvió interrumpir las prestaciones a afiliados del IOMA por la falta de pago de prácticas realizadas en octubre y por deudas aún pendientes correspondientes a septiembre.
La decisión fue comunicada anoche tanto a los profesionales como a la comunidad, luego de que —según detalló la entidad— el Instituto de Obra Médico Asistencial no cumpliera con los compromisos asumidos para regularizar los pagos. En particular, la AMP reclama la cancelación de las prestaciones de octubre y de los denominados códigos 88 de septiembre, vinculados a prácticas de alta complejidad.
Qué son los códigos adeudados y por qué son clave
Los códigos 88 de IOMA corresponden a un sistema de facturación específico para estudios y tratamientos de alta complejidad, divididos en prácticas “livianas” y “pesadas”. Allí se incluyen, por ejemplo, resonancias magnéticas, estudios neurológicos complejos y otras intervenciones que requieren autorización previa y equipamiento especializado.
La falta de pago de estos módulos impidió a la Agremiación liquidar y abonar los honorarios a los profesionales, lo que terminó por detonar la suspensión de servicios. En números concretos, la medida afecta de manera directa a más de 5.000 médicos de La Plata y la región, que dependen de esos ingresos para sostener su actividad cotidiana.
Un conflicto que se repite y profundiza el malestar
Desde la AMP aseguran que la decisión fue el último recurso tras múltiples gestiones ante las autoridades de la obra social. Según indicaron, en las últimas semanas solo recibieron respuestas parciales, postergaciones y promesas que no se tradujeron en pagos efectivos.
El problema no es nuevo. Los retrasos reiterados de IOMA vienen generando un desgaste creciente en el sistema de atención, con profesionales que deben afrontar costos operativos, alquileres, insumos y cargas impositivas sin previsibilidad en el cobro. En ese escenario, la suspensión de prestaciones aparece como una herramienta de presión, aunque con alto impacto social.
Qué prestaciones siguen garantizadas
La Agremiación aclaró que, como en anteriores medidas de fuerza, se mantendrá la atención en guardias y urgencias. Los casos críticos seguirán siendo asistidos con normalidad, con el objetivo de evitar riesgos sanitarios para los afiliados.
Quedan suspendidas, en cambio, las consultas programadas y las prácticas que no encuadren dentro de las situaciones de emergencia, al menos hasta que se normalicen los pagos y se pueda avanzar con la liquidación de honorarios.
Miles de afiliados, otra vez en el medio
El conflicto vuelve a dejar en una posición incómoda a los afiliados de IOMA, especialmente en la Región Capital. Se estima que la obra social brinda cobertura a unas 400 mil personas en esta zona, de las cuales alrededor de 300 mil residen en la ciudad de La Plata.
Mientras tanto, la AMP mantiene el estado de “alerta gremial” y no descarta profundizar las medidas si la situación financiera no se revierte en el corto plazo. Una postal conocida en el sistema de salud bonaerense, donde los problemas de gestión y financiamiento terminan impactando, una vez más, en médicos y pacientes por igual.


