Militantes del cristinismo se concentraron en Constitución para respaldar a la expresidenta, que cumple prisión domiciliaria por el caso Vialidad. El diputado nacional y jefe de La Cámpora aprovechó el aniversario de la Revolución de Mayo para apuntar al expresidente y anticipar la disputa electoral de 2027.
El 25 de Mayo le dio al kirchnerismo un escenario cargado de simbolismo y lo aprovechó. La Cámpora activó este lunes una manifestación en la esquina de San José y Humberto Primo, en el barrio porteño de Constitución, para respaldar a la expresidenta Cristina Kirchner, que cumple allí su condena a seis años de prisión por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en el marco del caso Vialidad.
La concentración no fue casual: se cumplieron 23 años exactos de la asunción de Néstor Kirchner como presidente.
Cristina en el balcón
Los militantes cristinistas colocaron banderas en los postes de alumbrado público de la esquina. Pasadas las 16.30, la expresidenta los saludó desde el balcón y entonó el Himno Nacional junto a ellos.
Durante la tarde hubo música, distintas intervenciones y se repartió chocolatada caliente, en un clima de encuentro con vecinos, militantes, dirigentes y familias que se acercaron con sus banderas argentinas, según informó la propia organización.
La imagen de Cristina en el balcón —condenada, con domiciliaria, pero rodeada de militantes en una fecha patria— fue la postal que el kirchnerismo buscó y que, en términos de comunicación política, tiene un peso particular de cara al año electoral.
Máximo, sin filtro
Máximo Kirchner se expresó en redes sociales con un mensaje en el que recordó la llegada al poder de su padre y reclamó la libertad de su madre.
El mensaje tuvo un destinatario concreto: Mauricio Macri. «Hace unos días, Macri decía ‘Pregúntenle a Cristina cómo le fue conmigo’, dejando en claro la persecución organizada por él desde la Casa Rosada. Vamos a preguntarles a los argentinos y las argentinas cómo les fue con usted, Macri. Ya tuvo la primera respuesta en 2019 y si tiene algo de coraje, cosa que dudo, tendrá la segunda y aún más contundente en 2027.
Tenerla presa a Ella y extorsionar al actual presidente no te va a servir, Macri», sostuvo el diputado y jefe de La Cámpora.
La referencia a 2027 es una declaración de intenciones: el cristinismo empieza a posicionar la causa judicial de Cristina como eje de campaña.
La campaña en el conurbano
La movilización no quedó en Constitución. El camporismo también exigió la libertad de la expresidenta con pintadas en paredes del conurbano, entre ellas las que aparecieron este lunes en la colectora de la avenida General Paz, del lado de la provincia de Buenos Aires, cerca del Riachuelo. «Queremos a Cristina», rezaban en letras celestes y blancas, y llevaban la firma del diputado provincial bonaerense Facundo Tignanelli, referente de La Cámpora en La Matanza y jefe del bloque peronista en la Cámara de Diputados bonaerense.
El kirchnerismo llega así al año electoral con una narrativa clara: la condena a Cristina como bandera de movilización territorial. El 20 de junio, por el Día de la Bandera, el cristinismo espera concentrarse en el Parque Lezama para continuar su campaña.
Escenario a corto plazo
Con las legislativas de 2025 ya procesadas y el foco puesto en 2027, el kirchnerismo está en plena disputa por la conducción del PJ bonaerense y la identidad del peronismo opositor. La figura de Cristina —más poderosa desde la condena que desde la libertad plena, al menos en términos simbólicos— sigue siendo el centro de gravedad de esa disputa. Para La Plata y el Gran La Plata, donde el camporismo tiene inserción territorial real, la pregunta es si esa narrativa alcanza para recuperar votos o si el electorado peronista ya busca caras nuevas.


