La economía de La Plata entró en una zona de estancamiento que ya muestra señales concretas en la actividad, el empleo y el consumo. Los datos del último informe de la Universidad Nacional de La Plata confirman que el leve repunte registrado durante 2025 se diluyó hacia el cierre del año, con una caída del 0,9% interanual en el cuarto trimestre.
El dato no es menor: marca el fin de una recuperación frágil que había arrancado con un crecimiento del 4,2% en el primer trimestre, pero que fue perdiendo fuerza hasta revertirse. En términos anuales, la actividad logró cerrar con un alza del 2,2%, aunque sostenida por pocos sectores y lejos de reflejar una mejora generalizada.
Un crecimiento sostenido por pocos sectores
El informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP advierte que el desempeño positivo del año estuvo concentrado en actividades puntuales. El comercio automotor lideró con una suba del 47,4%, seguido por el dinamismo inmobiliario y el crecimiento del sistema financiero, impulsado por el crédito.
Sin embargo, ese impulso no alcanzó para compensar el deterioro de los sectores más ligados al consumo cotidiano y al empleo, que siguen mostrando retrocesos persistentes.

Construcción en retroceso y alerta por el empleo
La construcción continúa siendo uno de los focos más críticos. El sector acumuló en 2025 una caída promedio del 6% interanual, pero el dato más preocupante aparece en el último trimestre, donde el desplome alcanzó el 10,3%.
Detrás de esta dinámica aparece un factor clave: el encarecimiento en dólares de los costos de obra frente al valor del metro cuadrado terminado. Esa ecuación desalienta nuevos desarrollos y frena inversiones, con impacto directo en el empleo, en una actividad que históricamente funciona como motor de la economía local.

Comercios: consumo débil y más locales vacíos
El comercio minorista atraviesa una crisis prolongada. Acumula once trimestres consecutivos en caída y cerró 2025 con una baja del 6,4% interanual. En el último tramo del año, la contracción fue del 4,2%, en línea con un consumo que no logra recuperarse.
El comportamiento del gasto también cambió: aunque hubo cierta mejora nominal en los ingresos, gran parte se volcó a servicios, dejando relegada la compra de bienes.
En la ciudad, este fenómeno ya tiene reflejo concreto. Durante los primeros meses de 2026, la cantidad de locales comerciales inactivos creció un 180% respecto del mismo período del año anterior, un dato que anticipa que la tendencia negativa no se detuvo con el cambio de calendario.

Industria estancada y presión externa
La industria manufacturera, segundo sector en peso dentro de la economía local, apenas creció 0,4% en 2025. Aunque algunos rubros mostraron mejoras —como autopartes, metales e indumentaria—, el repunte no logró sostenerse y en el cuarto trimestre volvió a caer (2,5%).
Entre los factores que explican este desempeño aparece la mayor competencia de productos importados y una demanda interna debilitada, que limita la capacidad de recuperación del sector.

Hoteles y gastronomía: sin rebote
El sector de hotelería y restaurantes tampoco logró consolidar una recuperación. Tras un arranque moderado, la actividad se deterioró a lo largo del año y terminó 2025 con una caída del 2%. En el último trimestre, el descenso fue más marcado: 8,8% interanual.
Inmobiliarias: del boom a la desaceleración
El mercado inmobiliario fue uno de los protagonistas del año, con un crecimiento del 8,2% y un salto del 37,6% en las actividades específicas del sector. El impulso estuvo ligado al regreso del crédito hipotecario y a la reactivación de operaciones.
Sin embargo, el ritmo se desaceleró con fuerza: pasó de un crecimiento del 89,3% en el primer trimestre a una leve caída del 0,4% en el cuarto, lo que sugiere un agotamiento de la demanda inicial.

Señales claras de enfriamiento
El consumo eléctrico, utilizado como indicador indirecto de actividad, refuerza el diagnóstico. En el cuarto trimestre:
- Comercios: -9,2%
- Hogares: -2,7%
- Industria: +0,5%
En el balance anual, tanto el consumo residencial como el comercial cayeron 4,8%, confirmando un escenario de menor actividad general.
Impacto social: empleo y salarios en retroceso
El deterioro económico ya impacta en el mercado laboral del Gran La Plata. La tasa de empleo cayó 1,4 puntos porcentuales interanuales en el cuarto trimestre de 2025, mientras que el desempleo subió del 8,1% al 9,5%, según datos del INDEC.
A la par, los salarios reales mostraron retrocesos: -0,5% en el sector privado y -0,9% en el público, con este último aún más de 9 puntos por debajo de los niveles de 2023.
Un escenario abierto para 2026
El cierre de 2025 dejó una señal clara: la economía local depende de impulsos puntuales, pero carece de motores sólidos y sostenidos. La caída de la construcción y el comercio minorista —dos pilares del empleo— condiciona cualquier perspectiva de recuperación.
Con consumo debilitado, menor actividad y señales de deterioro social, el arranque de 2026 plantea más interrogantes que certezas. Y en La Plata, donde el pulso económico suele medirse en la calle —en obras que no avanzan y persianas que no vuelven a subir—, el diagnóstico ya no es estadístico: es visible.


