El 15 de marzo será la primera gran cita política del año en la provincia de Buenos Aires. La definición del liderazgo del PJ bonaerense no solo ordenará la interna entre cristinismo y kicillofismo, sino que también proyectará el futuro del peronismo nacional. Entre la posibilidad de una lista única y la pulseada abierta, el tablero bonaerense se convierte en el epicentro de la política argentina en 2026.
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires abrió el año con un cronograma que promete marcar el pulso de la política bonaerense. El 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas, y a partir de allí la junta electoral tendrá hasta el 19 para resolver posibles impugnaciones.
El desenlace llegará el 15 de marzo, cuando se realicen las elecciones internas que definirán la conducción del PJ provincial. Se trata de un proceso clave, ya que el partido bonaerense es el principal bastión del peronismo y su liderazgo impacta directamente en la estrategia nacional.
Máximo Kirchner frente a la incógnita de la continuidad
Desde fines de 2021, Máximo Kirchner ocupa la presidencia del PJ bonaerense. Su futuro inmediato está atravesado por la duda de si buscará la reelección o si se abrirá paso a una lista de unidad que evite una confrontación abierta. Aunque no se descarta su continuidad, el nombre que más resuena en las filas del kicillofismo es el de la vicegobernadora Verónica Magario, quien aparece como una alternativa con fuerte respaldo territorial.
La tensión entre La Cámpora y el espacio de Axel Kicillof se refleja en cada movimiento, y la definición de la conducción partidaria se convierte en un capítulo central de esa disputa.
Cristina Kirchner y el trasfondo nacional
La interna bonaerense no puede leerse sin el contexto nacional. Cristina Fernández de Kirchner, que asumió la presidencia del PJ nacional en diciembre de 2025, sigue siendo una figura gravitante en la política argentina. Su liderazgo genera suspicacias en el entorno de Kicillof, que busca consolidar autonomía y proyectarse como presidenciable hacia 2027.
En ese marco, la pulseada por el PJ bonaerense se convierte en un espejo de la discusión más amplia: quién ordena al peronismo en la etapa posterior a la derrota electoral de 2023.
Febrero caliente: listas, Senado y presupuesto
El mes de febrero se perfila como un terreno de definiciones. Además del cierre de listas y las eventuales impugnaciones, el 26 está prevista una sesión en el Senado bonaerense para designar autoridades, luego del fracaso de diciembre pasado.
A esto se suma el conflicto generado por el veto parcial de Axel Kicillof al presupuesto de la Cámara de Diputados provincial, una decisión resistida tanto por sectores del propio peronismo como por la oposición. Cada uno de estos episodios se entrelaza con la interna partidaria y anticipa un clima político cargado de tensiones.
Las redes sociales como termómetro de la disputa
En la red social X, las tendencias reflejan la intensidad de la interna. El hashtag #Magario2026 es impulsado por intendentes y referentes cercanos a Kicillof, que la presentan como la candidata del territorio y la gestión. En paralelo, militantes de La Cámpora promueven #MaximoConduce, defendiendo la continuidad de Kirchner como garantía de cohesión partidaria. Los comentarios muestran un escenario abierto: algunos apuestan a una lista de unidad para evitar fracturas, mientras otros anticipan una competencia inevitable que marcará el rumbo del año.


