El radicalismo provincial atraviesa uno de sus momentos más complejos: sectores enfrentados discuten adelantar las elecciones internas, mientras crecen las críticas a la gestión de Maximiliano Abad y se cuestiona la falta de institucionalidad.
En las últimas horas, dirigentes de la UCR bonaerense mantuvieron un encuentro virtual entre el sector de Miguel Fernández y referentes del abadismo, Evolución y el possismo. La cita no arrojó definiciones concretas, pero dejó en evidencia la falta de consensos sobre la fecha de la interna y el rumbo partidario.
El debate por la fecha y la conducción
Mientras la conducción de Maximiliano Abad insiste en avanzar con el cronograma electoral fijado para septiembre, otros espacios consideran que discutir la fecha es secundario frente a la necesidad de redefinir la unidad y el proyecto político. Desde el sector de Lordén deslizaron que “el verano nubló a ciertos dirigentes” y que la prioridad debería ser ampliar la base de sustentación de cara a 2027. La Trocha Digital
Acusaciones de parálisis institucional
Uno de los puntos más ásperos es la acusación de “parálisis” del Comité Provincia. Voces críticas sostienen que resulta “inaudito” hablar de freno institucional cuando quienes lo denuncian cuentan con mayoría para impulsar actividades. Incluso se recordó que durante la gestión anterior, encabezada por Abad, las convocatorias plenarias tampoco eran frecuentes.
El trasfondo: reposicionamiento hacia 2027
La crisis interna se da en un contexto de reordenamiento tras la derrota electoral de 2025 y con la mirada puesta en las presidenciales de 2027. El radicalismo bonaerense busca reposicionarse como actor clave dentro de Juntos por el Cambio, pero las disputas internas amenazan con diluir su capacidad de ofrecer respuestas a la sociedad.
La interna radical bonaerense refleja un dilema recurrente: ¿priorizar la ingeniería electoral o reconstruir legitimidad institucional? La falta de acuerdos sobre la fecha de la interna es apenas la superficie de un debate más profundo: el rumbo de un partido centenario que, entre pases de factura y acusaciones cruzadas, aún no logra definir cómo volver a ser competitivo en la Provincia.


