El ministro bonaerense Carlos Bianco cuestionó la falta de conducción en el Partido Justicialista y apuntó a Cristina Kirchner. La diputada Teresa García respondió con dureza, defendió a la expresidenta y pidió silencio. El cruce expone la crisis de liderazgo y la fragmentación del peronismo en un año electoral clave.
En diálogo con Infobae en Vivo, Carlos Bianco, mano derecha de Axel Kicillof, reconoció que el PJ atraviesa una etapa de “falta de conducción” y “fragmentación”. Sus palabras, interpretadas como una crítica directa a Cristina Kirchner, marcaron un quiebre en la interna bonaerense y nacional. Además, señaló la falta de diálogo con referentes opositores como Diego Santilli: “No nos contesta”.
Teresa García contraatacó
La respuesta llegó rápido y con contundencia. Teresa García, diputada nacional y secretaria del PJ, utilizó Twitter para pedirle silencio: “SIN CHISTAR, guarde respetuoso silencio… Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud. P.D: no sé si se enteró que la conducción está presa, proscripta, y con restricción inhumana. Más peronismo por favor”. Con esa réplica, García defendió la centralidad de Cristina Kirchner y denunció la proscripción judicial como un factor que condiciona la conducción partidaria.
Un partido en crisis
El cruce entre Bianco y García no es un episodio aislado: refleja la tensión entre el kirchnerismo duro y los sectores que orbitan en torno a Kicillof. Mientras unos reclaman redefinir liderazgos, otros blindan la figura de Cristina como símbolo de resistencia. La disputa se da en paralelo al calendario electoral del PJ bonaerense, que fijó elecciones internas para marzo, en un contexto de listas fragmentadas y creciente desconfianza.
Lectura crítica
La interna del PJ desnuda un problema estructural: la dificultad de articular una conducción clara en medio de la crisis social y económica. Bianco expone la necesidad de un nuevo liderazgo, mientras García reafirma la vigencia de Cristina como referente. El choque, más allá de lo personal, anticipa un escenario donde las diferencias internas podrían pesar tanto como la disputa con la oposición.


