La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos reconfiguró el tablero político en Argentina: en la Legislatura bonaerense, LLA y el PRO celebraron la operación militar, mientras que el peronismo y la izquierda la repudiaron como una violación al derecho internacional. El debate expuso la grieta ideológica y anticipa tensiones en el año legislativo.
Los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) y del PRO respaldaron la acción militar estadounidense. Patricia Bullrich, senadora por LLA, afirmó en X que “la libertad avanza en Latinoamérica” y celebró la caída de Maduro como “el fin de una dictadura criminal”. Desde el PRO, Mauricio Macri y Jorge Macri coincidieron en que la captura abre “una nueva etapa democrática para Venezuela”.
En la Legislatura bonaerense, los representantes de ambos espacios destacaron que el operativo “devuelve esperanza al pueblo venezolano” y que Argentina debe alinearse con la estrategia de Washington.
Peronismo e izquierda condenan la operación
En contraste, el peronismo bonaerense y los bloques de izquierda repudiaron la intervención militar. Axel Kicillof, gobernador de la provincia, advirtió que la acción “sienta un peligroso antecedente para toda la región”. Legisladores kirchneristas remarcaron que el ataque viola la Carta de Naciones Unidas y responde a intereses económicos vinculados al petróleo.
La izquierda, por su parte, denunció que la captura de Maduro constituye un “secuestro ilegal” y comparó la situación con la invasión a Irak en 2003. En X, referentes del FIT señalaron que “la democracia no se exporta con bombardeos” y reclamaron solidaridad con el pueblo venezolano.
Un debate que anticipa tensiones legislativas
La discusión en la Legislatura bonaerense no se limitó a declaraciones: se anticipa que el tema impactará en las próximas sesiones, donde se debatirá un pronunciamiento institucional. Mientras LLA y el PRO impulsan un documento de apoyo a la operación estadounidense, el peronismo y la izquierda trabajan en un texto de condena.
El episodio expone la polarización política en la provincia y anticipa un año legislativo marcado por la disputa ideológica. La captura de Maduro, más allá de su impacto internacional, se convirtió en un nuevo eje de confrontación en la política bonaerense.


