Federico Otermín viajó a San Miguel del Monte junto al diputado provincial Juan Pablo de Jesús y al intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza. Allí respaldó a la diputada Marcela Basualdo, referente del PJ en un distrito donde el peronismo no gobierna, y apuntó contra el modelo económico de Milei.
La Liga de Intendentes peronistas abrió una nueva etapa en su armado. El espacio, que busca sentar a un jefe comunal en el sillón de Dardo Rocha en 2027, empezó a mirar los distritos donde el peronismo no tiene la intendencia y a los dirigentes «sin tierra» que militan en ellos. Con esa premisa, Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora y vicepresidente del PJ bonaerense, viajó a San Miguel del Monte acompañado por el diputado provincial Juan Pablo de Jesús.
La recorrida tuvo una foto clara: Otermín se mostró junto a Marcela Basualdo, diputada provincial y presidenta del PJ local, con quien repasó temas de gestión. Más tarde encabezó un plenario militante en la sede partidaria, al que se sumó el intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza.
Por qué la Liga de Intendentes eligió Monte
Monte forma parte del norte de la quinta sección electoral, sobre los márgenes del Río Salado, y es uno de los distritos donde el peronismo compite desde el llano. Ese es, precisamente, el tipo de territorio que la Liga busca incorporar a su mapa.
En la jerga del peronismo bonaerense, los «sin tierra» son los dirigentes que no conducen un municipio: legisladores, concejales o referentes que militan en distritos gobernados por otras fuerzas. Sumarlos le permite a la Liga proyectarse más allá de los municipios donde ya gobierna y llegar a la discusión de candidaturas con una red territorial más amplia.
El respaldo explícito a Basualdo tuvo una lectura electoral directa. Otermín destacó su trabajo cotidiano en el distrito y planteó que Monte puede construir un gobierno peronista que priorice el trabajo y la comunidad. En otras palabras, la Liga empezó a apadrinar posibles candidaturas locales para 2027.
Una agenda que no se detiene
La visita a Monte no fue un hecho aislado. Una semana antes, Otermín había viajado al oeste bonaerense para mostrarse en Lincoln junto al exintendente Jorge Fernández, un histórico del peronismo de ese distrito. En paralelo, los miembros fundadores de la Liga desembarcaron en Bahía Blanca.
El esquema se repite: presencia de intendentes del Conurbano en el interior, foto con referentes locales y plenarios militantes. La estrategia apunta a mostrar que el espacio tiene alcance provincial y no se limita a los grandes distritos del área metropolitana.
Doce intendentes con un objetivo: la Gobernación
La Liga se consolidó en los últimos meses como un bloque con identidad propia, después de funcionar bajo la denominación informal de «Grupo AFA». En agosto, tras una cumbre en San Vicente, sumó a su integrante número 12, el intendente de Baradero, Esteban Sanzio.
Entre sus integrantes figuran, además de Otermín y Mantegazza, Federico Achával (Pilar), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Menéndez (Merlo), Marisa Fassi (Cañuelas), Juan Pablo García (Dolores), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Federico Susbielles (Bahía Blanca).
El objetivo del grupo no tiene matices. Achával lo planteó en una entrevista con Infocielo: «Lo que nosotros sí queremos es que un intendente sea el próximo gobernador». Aunque el espacio reconoce la gestión de Axel Kicillof, su aspiración es disputar la sucesión y no limitarse a acompañar el armado que se defina en la Gobernación.
La Liga se presenta como una «cuarta pata» del peronismo bonaerense, junto al kicillofismo, La Cámpora y el massismo. En la Gobernación, según trascendió, sostienen que hay al menos tres buenos candidatos en ese armado y los alientan a recorrer la Provincia. La gira por el interior parece la respuesta directa a esa sugerencia.
Otermín, contra la motosierra
En Monte, el discurso combinó la defensa de la producción local con críticas duras a la política económica de Javier Milei. «Al principio la motosierra parecía divertida en la tele», ironizó Otermín, antes de señalar que el ajuste recayó sobre jubilados, personas con discapacidad y trabajadores.
El intendente cuestionó también los beneficios impositivos a las grandes empresas extranjeras, que según su planteo no generan desarrollo ni empleo en el país. Y sostuvo que una economía nacional no puede manejarse como una empresa, porque debe priorizar el bienestar de la población.
El impacto de la crisis en Monte
Durante el encuentro, los dirigentes analizaron cómo la caída del consumo golpea al distrito. El turismo vinculado a la Laguna de Monte, el comercio local y el sector avícola aparecieron como los rubros más afectados.
El diagnóstico fue que la combinación de salarios deprimidos y consumo en baja rompe el circuito económico de los pueblos del interior: llegan menos visitantes, venden menos los comercios y se frenan las industrias locales.
En el plenario también se destacó la gestión de Mantegazza en San Vicente como modelo de gobierno cercano en tiempos de crisis, y el trabajo legislativo de De Jesús para conectar herramientas provinciales con las necesidades del interior.
Qué puede pasar ahora
La recorrida por Monte confirma que la Liga ya no se conforma con ser un club de intendentes en ejercicio. Si logra consolidar referentes en los distritos donde el peronismo es oposición, llegará a 2027 con más fichas para negociar en la mesa del PJ bonaerense.
El riesgo es la competencia interna. Las otras corrientes del peronismo también buscan aliados en esos mismos territorios, y cada desembarco de la Liga puede tensionar el equilibrio. La disputa por los «sin tierra» asoma como uno de los primeros capítulos visibles de la pelea por la sucesión de Kicillof.


