La combinación de salarios que corren detrás de los precios y el peso creciente de los gastos fijos empieza a mostrar efectos concretos en la vida cotidiana de los platenses. En los edificios de la ciudad, uno de cada cinco departamentos tiene deudas de expensas, un nivel que enciende alertas entre administradores y consorcios.
Según relevamientos de la Cámara de Administradores de Consorcios local, la morosidad ronda el 20%, un porcentaje que si bien suele aparecer en contextos económicos complejos, hoy genera preocupación por su impacto directo en el funcionamiento de los edificios.
Un problema que va más allá de lo estacional
En el sector admiten que parte de la mora responde a factores estacionales. Durante el verano, muchos estudiantes difieren pagos y algunas familias priorizan otros gastos, como vacaciones. Sin embargo, el fenómeno ya no puede explicarse solo por ese motivo.
Administradores coinciden en que la falta de actualización salarial y la presión inflacionaria —aunque con menor ritmo que meses atrás— deterioran la capacidad de pago tanto de propietarios como de inquilinos. En ese escenario, ponerse al día con las expensas deja de ser una prioridad para muchos hogares.
El “efecto bola de nieve” en los consorcios
El crecimiento de la morosidad no impacta solo en quienes adeudan, sino también en los vecinos que cumplen. En la práctica, los consorcios terminan funcionando como un sistema de financiamiento interno: quienes pagan en término sostienen los gastos comunes mientras otros regularizan su situación.
Este mecanismo genera un efecto dominó que ya preocupa en la ciudad. La caída en la recaudación mensual complica el pago de sueldos, servicios básicos y tareas de mantenimiento, lo que puede traducirse en deterioro edilicio o recortes en prestaciones esenciales.
Además, en algunos casos comienza a sentirse el impacto en proveedores y comercios vinculados al mantenimiento de edificios, que enfrentan demoras en los cobros.
Cuánto cuesta vivir en un edificio en La Plata
El valor de las expensas en la ciudad varía según el tipo de unidad y los servicios incluidos, pero los números ya representan un gasto significativo dentro del presupuesto familiar:
- Departamentos de un dormitorio: entre $90.000 y $100.000
- Dos dormitorios: entre $140.000 y $150.000
- Tres dormitorios o más: desde $200.000, con casos que superan ese monto
Estos valores corresponden a edificios sin amenities. En complejos con servicios adicionales —como seguridad o espacios comunes— las cifras pueden escalar considerablemente.
Expensas por encima de la inflación
Uno de los datos que más preocupa es que las expensas aumentaron por encima del índice general de precios. En La Plata, la suba interanual se ubica entre el 30% y el 35%, superando en casi cinco puntos el 33,1% informado por el INDEC en el mismo período.
La explicación está en la estructura de costos: más de la mitad del gasto corresponde a sueldos y cargas sociales de los encargados, mientras que servicios públicos y mantenimiento también presionan sobre el total.
En este contexto, la morosidad pasó del 17% al 19% en febrero y se mantiene en niveles elevados, en línea con lo que ocurre en otras ciudades como Córdoba, Rosario o Mendoza.
Un escenario que se replica en todo el país
La situación de La Plata no es aislada. En distintos centros urbanos del país, la mora en expensas se mueve en niveles similares, reflejando una tendencia que combina ingresos ajustados y costos en alza.
La diferencia es que, en ciudades como la capital bonaerense, el fenómeno impacta de lleno en un mercado inmobiliario con fuerte presencia de estudiantes e inquilinos, lo que amplifica los efectos de la estacionalidad y la fragilidad económica.


