La definición de quiénes operarán el transporte público de colectivo en La Plata por los próximos 12 años se sigue postergando, aunque esta vez por cuestiones administrativas. La apertura de sobres de la Licitación Pública N.º 42, prevista para este martes 20 de enero, finalmente se realizará el miércoles 21 debido a que el asueto municipal del 26 de diciembre pasado corrió los plazos hábiles exigidos por la normativa vigente.
Este paso, aparentemente menor, tiene peso político y práctico en la planificación del transporte urbano, uno de los servicios más sensiblemente percibidos por los ciudadanos platenses. El proceso busca terminar con la prolongación automática de contratos que venían desde 2010 y 2012 con prórrogas sucesivas, y renovar el sistema con nuevas empresas adjudicatarias.
¿Por qué importa esta licitación?
El transporte público en La Plata ha estado bajo constantes críticas por parte de usuarios y referentes sociales, que resaltan frecuencias irregulares, unidades desactualizadas y recorridos que no siempre responden a la demanda real de los barrios, sobre todo en horarios pico o zonas más periféricas. Esta licitación tiene impacto directo en esa realidad cotidiana.
El pliego licitatorio fue objeto de debate intenso en el Concejo Deliberante durante el último trimestre de 2025, con aportes de todos los bloques para intentar mejorar la eficiencia del servicio. Entre los principales cambios se incluyeron exigencias sobre frecuencia de paso, extensión de recorridos y condiciones de accesibilidad, además de la incorporación de herramientas tecnológicas para el usuario.
Con el visto bueno unánime en noviembre pasado y en paralelo a la actualización del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT), la Comisión busca impulsar un sistema más moderno, potenciado por inversiones a largo plazo si se adjudican contratos de hasta 12 años con posibles prórrogas.
Lo que se espera del nuevo sistema
El objetivo declarado por la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad es ambicioso: mejorar la calidad del servicio, ampliar la cantidad de unidades, incrementar frecuencias y abrir nuevos trayectos que conecten zonas hoy poco atendidas. Entre las propuestas técnicas está la posibilidad de incorporar vehículos con energías más limpias (GNC o eléctricos) e integrar una app móvil que permita a los usuarios conocer en tiempo real el estado de los recorridos y las unidades.
Si bien la demora oficial es mínima —solo un día hábil— refleja las complejidades de aplicar un procedimiento que combina exigencias legales, expectativas sociales y tensiones políticas, especialmente en un contexto donde la movilidad urbana es un tema álgido tanto por su rol en la vida cotidiana como por su peso en la agenda local.
Este avance llega además en un momento clave para el sector: la Unión Tranviarios Automotor (UTA) retoma las paritarias con las empresas del transporte ante la amenaza de un nuevo paro si no hay avances salariales, lo que podría impactar directamente en el funcionamiento del servicio incluso más allá de la licitación.
Mientras se espera la apertura de sobres con las ofertas de las empresas interesadas, el foco está en que este proceso culmine en un sistema de colectivos que deje atrás años de contratos prorrogados y ofrezca un servicio más confiable, eficiente y moderno para los platenses.


