El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, alertó sobre la caída del empleo privado y el freno productivo en sectores clave, en un nuevo cuestionamiento al modelo económico nacional. El impacto en La Plata y Gran La Plata.
La Plata y la región no son ajenas al impacto de la crisis: la industria, la construcción y el comercio muestran señales de derrumbe en la Provincia de Buenos Aires. Según datos oficiales, el empleo privado registrado se desplomó en los últimos meses, reflejando la parálisis de la actividad económica.
Caída productiva y alerta oficial
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, expuso que la contracción afecta directamente a los sectores que sostienen el empleo formal. “Estamos viendo una fuerte caída productiva y destrucción de puestos registrados”, señaló, en referencia a la industria y la construcción, dos motores históricos de la economía provincial.
La advertencia se inscribe en una nueva crítica al modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, al que desde la administración bonaerense responsabilizan por el freno en la actividad y el deterioro del mercado laboral.
Impacto en La Plata y el Gran La Plata
En la capital provincial, la construcción privada se encuentra prácticamente paralizada, con obras demoradas y despidos en empresas locales. El comercio también acusa el golpe: la retracción del consumo se traduce en cierres de locales y reducción de personal. La industria, que en el cordón del Gran La Plata concentra fábricas y talleres, enfrenta suspensiones y caída en la producción.
Lectura política
La advertencia del gobierno bonaerense no solo busca dimensionar la crisis, sino también marcar diferencias con la política económica nacional. La tensión entre Provincia y Nación se profundiza en un escenario donde los indicadores laborales muestran retrocesos y la conflictividad social gana terreno.
Si la tendencia se mantiene, el segundo trimestre podría consolidar un escenario de mayor desempleo y conflictividad sindical en la región. La Plata, con su peso industrial y comercial, será uno de los termómetros más claros de la crisis.


