El Gobierno de la provincia de Buenos Aires logró destrabar la negociación paritaria con los gremios docentes y estatales tras presentar una oferta salarial mejorada, que incluye un aumento retroactivo a diciembre y mejoras en los tramos de actualización, y evitó un nuevo foco de conflicto justo al inicio del año.
La propuesta fue aceptada en gran parte por los sindicatos del sector público, aunque algunos sectores docentes seguirán consultando a sus bases antes de dar el visto final. El acuerdo alcanza a docentes, trabajadores de la administración pública y auxiliares, en medio de una presión inflacionaria que erosiona el poder adquisitivo.
Una oferta renovada para destrabar la negociación
La gestión de Axel Kicillof presentó una nueva propuesta salarial, tras el rechazo de un primer ofrecimiento considerado “insuficiente” por los gremios. La oferta incluye:
- Aumento retroactivo del 1 % para diciembre.
- Incremento del 2 % para enero.
- Un proporcional por el medio aguinaldo ya pagado, lo que lleva el aumento efectivo a 4,5 % para cobrar en febrero con los sueldos de enero.
Este esquema busca compensar parcialmente la pérdida de poder de compra acumulada y dar una señal de avance antes de la liquidación de haberes, aunque sigue muy por debajo de las tensiones inflacionarias de los últimos meses.
¿Qué respondieron los gremios?
Los gremios estatales -como FEGEPPBA y otros nucleados en la Ley 10.430- manifestaron estar cerca de aceptar la propuesta tras la mejora salarial y los componentes retroactivos.
En el caso de los docentes, algunos sindicatos consultarán a sus bases antes de confirmar su adhesión definitiva. La decisión refleja divisiones internas sobre si la oferta logra trasladar el impacto de la inflación a los salarios reales.
El contexto político y fiscal que marcó la negociación
La convocatoria contrarreloj llegó tras semanas de reuniones tensas entre Provincia y sindicatos. En la previa, la Provincia había realizado una oferta muy baja para enero que fue rechazada por los gremios, lo que obligó a reformular la propuesta y acelerar las gestiones para evitar un conflicto abierto al inicio del ciclo escolar y administrativo.
El Gobierno bonaerense justificó la oferta en función de las restricciones fiscales que enfrenta la administración, con tensiones presupuestarias y un entorno económico donde la caída de la recaudación y la inflación reducen los márgenes de negociación.
Impacto local en La Plata
En La Plata, donde la economía local está muy ligada al empleo público, el acuerdo salarial tiene un impacto inmediato en el consumo y la actividad comercial de la ciudad. La mejora, aunque modesta, reduce momentáneamente la presión sobre los trabajadores estatales y docentes, que venían reclamando por la erosión de sus ingresos frente a la inflación.
Sin embargo, el incremento acordado en esta ronda no despeja las dudas sobre cómo se mantendrá el poder adquisitivo durante 2026, en un marco de inflación alta y con expectativas de que las negociaciones futuras sean más tensas si no hay una recuperación sostenida de los salarios reales.
Qué viene en el calendario paritario
Con el acuerdo en ciernes, la Provincia y los gremios volverán a monitorear la evolución de la inflación y el poder de compra salarial en los próximos meses, lo que podría habilitar nuevas instancias de negociación o ajustes según los datos de precios y la presión de los sindicatos para recuperar terreno perdido.


