El gobierno de Axel Kicillof envió brigadistas especializados y maquinaria pesada para colaborar en la extinción de los incendios forestales en Chubut. La misión, iniciada el 30 de enero, refuerza la idea de un Estado presente y solidario ante emergencias ambientales que afectan a jurisdicciones hermanas.
El despliegue comenzó el 30 de enero, cuando un contingente de cuarenta brigadistas partió desde la Provincia de Buenos Aires hacia la Patagonia. Se trata de combatientes entrenados en incendios forestales, con experiencia en motosierras, motobombas y logística de emergencia. El envío incluyó además maquinaria pesada y equipamiento técnico para enfrentar un escenario de alta complejidad, marcado por la sequía y el viento que dificultan las tareas de control. La coordinación se realizó en el marco del Sistema Federal de Manejo del Fuego, lo que permitió articular esfuerzos con autoridades nacionales y locales.
La Patagonia en llamas
Los incendios en Chubut ya consumieron más de treinta mil hectáreas de bosques nativos y zonas rurales, generando alarma en toda la región. El fuego avanza sobre áreas de gran valor ambiental y productivo, afectando tanto la biodiversidad como la economía local. Las columnas de humo visibles desde distintas localidades reflejan la magnitud del desastre, que obligó a reforzar la cooperación interjurisdiccional. En este contexto, la llegada de brigadistas bonaerenses se suma a los esfuerzos de otras provincias y de la Nación para contener un fenómeno que se repite cada verano con mayor intensidad debido al cambio climático.
Un Estado presente y solidario
El gobernador Axel Kicillof destacó que la asistencia bonaerense busca reafirmar el compromiso con la preservación ambiental y la solidaridad federal. “La Provincia está presente cuando una jurisdicción hermana atraviesa una emergencia”, señalaron desde el Ministerio de Seguridad, conducido por Javier Alonso. La misión no solo apunta a brindar apoyo técnico y humano, sino también a consolidar la imagen de un Estado que responde con rapidez y coordinación frente a desastres ambientales. En tiempos donde los incendios forestales se multiplican y ponen en riesgo comunidades enteras, la presencia de brigadistas bonaerenses en la Patagonia se convierte en un gesto político y social de gran impacto.


