Desde mañana, las escuelas primarias bonaerenses aplicarán la prohibición del uso de celulares y pantallas durante la jornada escolar, salvo con fines pedagógicos. La medida busca mejorar la concentración y el rendimiento académico.
Con el inicio del ciclo lectivo 2026, las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires pondrán en marcha la Ley N° 15.534, que establece la prohibición del uso de celulares y otros dispositivos con pantalla durante la jornada escolar. La normativa fue sancionada por la Legislatura bonaerense el 18 de septiembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial el 14 de octubre de ese año.
La iniciativa, impulsada por el senador Emmanuel González Santalla (Unión por la Patria) junto con la entonces senadora Lorena Mandagarán (GEN), convierte a Buenos Aires en la tercera provincia en aplicar una política de este tipo, sumándose a la Ciudad de Buenos Aires, Neuquén y Salta
Objetivos de la medida
- Reducir distracciones: se busca que los estudiantes se concentren en las actividades escolares sin la interferencia de notificaciones o redes sociales.
- Mejorar la calidad educativa: la Legislatura bonaerense argumentó que la iniciativa apunta a fortalecer los aprendizajes y el vínculo entre docentes y alumnos.
- Uso pedagógico controlado: los dispositivos podrán ser utilizados únicamente si un docente lo solicita con un fin didáctico específico.
Reacciones y debates
La decisión generó un amplio debate en la comunidad educativa:
- Docentes y directivos valoran la medida como una herramienta para recuperar la atención en clase.
- Familias expresan dudas sobre la logística, especialmente en relación con la comunicación en casos de emergencia.
- Especialistas en educación digital advierten que la prohibición debe complementarse con políticas de alfabetización tecnológica, para que los estudiantes aprendan a usar las pantallas de manera crítica y responsable.
Un cambio cultural en las escuelas
La entrada en vigor de la ley marca un giro en la relación entre infancia y tecnología en el ámbito escolar. En un contexto donde los dispositivos móviles forman parte de la vida cotidiana, Buenos Aires apuesta por un modelo que prioriza la interacción presencial y el aprendizaje sin interrupciones.
La medida será observada de cerca por otras provincias y por el propio sistema educativo nacional, que evalúa cómo equilibrar la incorporación de la tecnología con la necesidad de garantizar entornos de enseñanza más enfocados y saludables.
