El director de la Agencia de Recaudación bonaerense, Cristian Girard, ratificó la política de controles en zonas de alto poder adquisitivo y apuntó contra quienes ocultan patrimonio. Los operativos detectaron construcciones millonarias sin declarar y generaron cruces políticos.
ARBA realizó inspecciones en Pinamar, Cariló y Mar del Plata, donde se constató la existencia de más de 110.000 metros cuadrados de obras nuevas sin declarar. Las multas por estas irregularidades pueden alcanzar hasta 80 millones de pesos, según informó el organismo.
“El Estado tiene que ir a buscarlos”
Girard defendió la estrategia de fiscalización y sostuvo que el Estado no puede esperar pasivamente a que los contribuyentes regularicen su situación:
“Hay gente con riqueza y una estrategia de no declarar hasta que el fisco descubre y dice piedra libre. El Estado tiene que ir a buscar a los evasores para que se pongan al día”.
Cruces políticos
Los operativos generaron reacciones en la oposición. El diputado libertario Agustín Romo cuestionó la medida y defendió a los evasores, calificando a Girard con insultos y acusándolo de “comunista”. Desde el oficialismo, en cambio, se respaldó la política de controles como una herramienta para garantizar equidad tributaria.
El trasfondo económico
La Provincia busca reforzar la recaudación en un contexto de ajuste fiscal y necesidad de recursos para sostener programas sociales y obras públicas. La detección de construcciones de lujo sin declarar expone la brecha entre sectores de altos ingresos y el resto de los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones.


